KONVENT – “Call Down The Sun” (ALBUM REVIEW)

¿Cuánto puede evolucionar un cuarteto de death/doom en dos años?

Esa era mi interrogante cuando tuve la oportunidad de escuchar el segundo álbum de estas muchachas de Copenhage, considerando que tuve el privilegio de comentar su álbum debut que puedes leer acá y que se ganó una alta puntuación. Los shows que lograron realizar antes de la pandemia y la práctica bajo el encierro fueron indicios suficientes que algo prometedor se traían entre manos.

Esta banda integrada por Rikke Emilie List  a cargo de las voces, Julie Simonsen en batería, Sara Helena Nørregaard en la guitarra y Heidi Withington Brink en el bajo – regresaron al estudio de Lasse Ballade (“Ballade Studios”) en Copenhague para este registro, quedando a cargo de la masterización Brad Boatright en su Audiosiege Studio. El disco fue lanzado por Napalm Records tanto en formato digital como en CD y ediciones limitadas en Vinilo, más una edición especial de CD más camiseta.

Las campanadas sampleadas de “Into The Distance” sirven de lúgubre llamado a sumergirse en esta lava sónica del más puro y rítmico death doom metal. En la música de Konvent no hay apuros ni urgencias: la voz de Rikke comulga con la percusión de Julie estructurando sus líricas a su tempo, incorporando esta vez más vocalizaciones desgarradoras a la usanza black metal, como podemos percibir en “Sand is King”.

La alquimia desarrollada por el cuarteto se percibe más ensamblada, y si mencionamos la unión entre voces y batería, las guitarras de Sara y el bajo de Heidi parecen estar pegadas con lodo negro, limitando lucimientos personales en beneficio de la cadencia y enganche de cada canción. Y éste es uno de los principales atributos de este cuarteto: más que la progresión melódica particular, es la forma única en que componen y arman cada pieza del álbum: una verdadera colección de mantras death/doom que te arrastran hasta elevarte en clímax de tintes black.

De todas formas hay canciones que rompen este molde: “Grains” parte en sentido inverso golpeando en negras y a paso firme con Rikke intercalando voces black y guturales ultra profundas sin piedad alguna, bajando las revoluciones para hundirnos en su delicioso trance sólo unos segundos para devolvernos al patrón rítmico inicial. Esta canción es la primera de la banda cantada en danés, algo difícil de percibir para los hispanoparlantes.

“Fatamorgana” reinstaura el esquema clásico de Konvent manteniendo la velocidad a raya, atreviéndose Sara a guiar la canción mediante un bello y sutil arpegio. Esta canción presenta también unos gritos con efecto a modo de coro que no desentonan en absoluto.

Un breve track de 2 minutos denominado (apropiadamente) “Interlude” nos presenta a Felix Havstad a cargo de violín y cello (ignoro si tambien de un piano que se escucha hacia el final) y en el que se escuchan algunos efectos (“triggers”?) en batería, se concatena a “Never Rest”, de nuevo lento y asfixiante gracias a la fusión de la sección de cuerdas, gentileza de Sara y Heidi. “Pipe Dreams” fue elegido como single junto a “Grains” y con razón, pues ambos son los temas más dinámicos de este opus.

“Harena” cierra con una intensidad y dramatismo nunca antes visto en Konvent, auxiliadas por sutiles líneas de cello de fondo , sampleos y efectos aunque son ellas las que principalmente elevan esta canción a un nivel casi celestial. Julie se luce en el doble bombo y Rikke vocifera y desgarra lo que le queda de laringe con gritos que serían la envidia de cualquier banda black. Hacia el final de la canción suena desnudo el cello poniéndole una bellísima lápida a esta verdadera joya del death/doom, acercándola con este track a las arenas del Post Metal.

Pese a que el sello no nos hizo llegar información al respecto, personalmente me agradó la forma en que conjugaron los aportes del músico invitado y los efectos que se descubren en el álbum a medida que lo vas repasando. Estas muchachas acertaron en la incorporación de estos nuevos elementos y variaciones puesto que así lograron realzar su notable desarrollo como compositoras e instrumentistas, escapando así de la monotonía en que caen muchas bandas de este estilo.

Como nota final, es destacable la convicción de la banda en no explotar su apariencia física, si consideramos la tendencia actual en el metal de potenciar la belleza física de las frontwoman, particularmente las que cantan guturales, y de las mujeres que tocan metal en general. Es un tema polémico incluso desde el minuto en que se plantea (“No debiese ser tema”, “cada mujer es libre de explotarlo o no”, “Es machista señalarlo” y bla bla) pero no quisiera dejarlo en el tintero, puesto que Konvent siempre ha puesto la música y el arte por encima de todo. Y la calidad de este segundo álbum es fiel testimonio de aquello. Sigan así!

Calificación: 9,5 / 10

Fecha de Lanzamiento: 11 de marzo de 2022. Género: Death/Doom Metal. Sello: Napalm Records