MARS ERA – “Oniro” (ALBUM REVIEW)

El año pasado tuve la oportunidad de revisar, entre bandas de doom, black y avantgarde metal, nada mas y nada menos que cinco bandas cultoras de “Metal Alternativo”, estilo que surgió con éxito durante la segunda mitad de los noventa y que se diversificó durante la década de los 2000: estas bandas fueron ME & MUNICH, BLACK ORCHID EMPIRE, HUANASTONE, VESTA y KHAIMA (puedes chequear el review de Khaima acá, donde encontrarás enlaces directos a los reviews de las bandas antes nombradas), debiendo sumar a este verdadero frente de metal noventero a los italianos MARS ERA.

Pese a que el sello y su info promocional insista en que su sonido bebería de influencias y raíces Stoner Rock, Sicodelia y Grunge, la verdad es que éste, su segundo esfuerzo discográfico, es una exhibición de Metal Alternativo que sigue la línea trazada por Tool (De la época del “Ænima” – Volcano Records, 1996), y que fuere continuada por bandas como Chevelle, Dredg, Staind e incluso aproximada a sonidos más neoprogresivos como Karnivool y The Mayan Factor. Mars Era logra introducirse en esta liga con un bellísimo trabajo aportando su particular visión de este género.

Mars Era es un cuarteto originario de Florencia, Italia, formados en el año 2014 por M.Verdelli en guitarras, D.Ferrara en voces, L.Storai en el bajo y T.J.Tassi en batería (el sello no me envió los nombres, información obtenida desde su bandcamp). Su álbum debut “Dharmanaut” fue editado en enero de 2017 por Argonauta Records, gran sello italiano que tiene un ojo insuperable para fichar bandas de calidad. Después de tres años de trabajo de composición y grabación, plasman su segundo disco, que fue grabado y mezclado por Marco Leggio, luego masterizado en el GreenFog Estudio de Génova.

Puestos a comparar, se aprecia inmediatamente una evolución técnica y compositiva entre su álbum debut y éste: el primero es obviamente más rudimentario y agresivo, principalmente en las voces de D. Ferrara que recurría más a los gritos y voces raspadas, situación que contrasta en este nuevo trabajo donde se le escucha más confiado y seguro en sus voces limpias, atreviéndose a vocalizar de manera más ganchera y hasta podría decirse que sensual, ya sea por el fraseo como en algunos efectos donde se aprecia más (odio esta palabra, pero a falta de otra) “empoderado” de su rol de frontman, incursionando incluso en notas agudas. De todas formas escuchamos algunos gritos como recurso vocal.

Consultados por este nuevo trabajo, la banda declara: “Hemos estado trabajando en Oniro durante tres largos años, con innumerables sesiones de ensayo, discusiones sobre los demás, imágenes e ideas compartidas. Oniro se ha convertido en nuestro nuevo viaje. Un experiencia que nos llevó a buscar el significado oculto de cada visión que teníamos. El álbum es una advertencia a un despertar interno: es la historia de un hombre común que encuentra él mismo enfrentando sus miedos más íntimos que, cambiando a través de la música, se vuelven reales y tangibles sueños. Solo enfrentando estas dificultades, nuestro personaje superará los obstáculos que se presenten en su largo e imaginario viaje. Un viaje onírico que conduce a un despertar final. Sueña, imagina y elige. Cierra los ojos, este es tu último aliento para despertar”.

Musicalmente, la banda consolida su trabajo compositivo cimentándolo en el uso – y a ratos abuso – de los compases compuestos (conocidos también como “impares”: el famoso “5/4”) tan popularizado por Tool, como escuchamos en los primeros dos tracks: “OBE” e “Into The Pyramid” que recurren a esta estructura, acompañada de gancheros riffs de guitarra, un bajo a tono que sin valerse del golpeteo agudo de cuerdas contra puente – práctica de Justin Chancellor de Tool – se mantiene a tope con el liderazgo de las seis cuerdas de M. Verdelli, marcando los tiempos de manera profunda por debajo del espectro.

La sorpresa viene con el single elegido por la banda: “Brighter than The Sun” (nada que ver con el tema del mismo nombre de Tiamat, también single de su disco “Skeleton Skeletron” de 1999) y vaya qué elección: un tema ganchero, atrevido y melódico, que por las voces y esquema rítmico los empareja con bandas como Chevelle (era “This Type Of Thinking (Could Do Us In” – Epic, 2004) especialmente por la voz de su cantante. Es el tema más corto y melódico del álbum. Le siguen “The Chiken’s Wardrobe”, “Cyclone” y “The Last Breath To Wake Up”, donde volvemos a los temas largos, compases compuestos, riffs con mucho gancho y la poderosa voz de D. Ferrara. En esta segunda etapa podemos apreciar influencias de bandas más progresivas del espectro alternativo, como Karnivool y The Mayan Factor ( De estos últimos, su álbum “In Lake’ Ch “-Mothership, 2003 – es obligatorio dentro de este estilo).

Pese a las referencias y la estructura archi conocida para los amantes y conocedores de este estilo, este trabajo es buenísimo, entretenido y encantador a la primera oída. La producción y sonido logrado es bellísimo, permite distinguir cada uno de los instrumentos y da el necesario realce a la voz. Las guitarras poseen ese carácter “oriental” tan común en las bandas de este estilo – riffs circulares en plan mantra, melodías hindúes y punteos similares a los usados al tocar el sitar – y la batería marca los tiempos con rigor.

Para los más detallistas, quizás la afinación y la interacción instrumental rememora a Kyuss y a Soundgarden de la era “Badmotorfinger” (A&M Records, 1991) lo cual explicaría las referencias señaladas tanto por la banda como el sello; alusiones aparte, se trata de un álbum que enriquece el Metal Alternativo de rasgos prog, levanta y proyecta la carrera de Mars Era dentro de una escena súper competitiva pero con las virtudes y capacidades necesarias para seguir entregándonos trabajos de calidad. Felicitaciones muchachos, espero con ansias su próximo trabajo!

Calificación: 9 / 10

Género: Metal Alternativo/Neoprog Fecha de Lanzamiento: 19 de Febrero de 2021 Sello: Argonauta Records

Gentileza: All Noir