MOUNTAIN TAMER – “Psychosis Ritual” (ALBUM REVIEW)

Por .:G_Radaghast B.P.

Los sonidos del sludge – en todas sus formas – el stoner, la sicodelia y el doom metal se apoderaron de la palestra de este 2020, un año marcado por la plaga, la dominación mundial, el experimento social y el “rechinar” de la economía. Tiempos así son propicios para el “metal del lodo y de la ruina” y así lo acreditan una serie de lanzamientos que seguramente revisaremos a fin de año. “Psychosis Ritual” viene a engrosar este listado, azotándonos con una dosis de stoner y sludge metal digna de disfrutarse tanto por los seguidores de este estilo como para los amantes de la buena música en general.

Mountain Tamer es un trío norteamericano compuesto por Andru Hall (guitarra / voz), Casey García (batería) y David Teget (bajo). “Psychosis Ritual” fue grabado y mezclado por el guitarrista de Salem’s Bend, Robert Parker, con masterización de Mike Tarsia en Sigma Sounds Studios. La carátula del álbum es del fotógrafo Dillon Vaughn y el tatuador Derek Pratt solo se suma al visión singular de “Psychosis Ritual” al proporcionar imágenes bellamente lisérgicas que son inseparables de la propia música.

Este trío se formó en el año 2011 en las afueras de San Francisco, aunque ahora se encuentran radicados en Los Ángeles. Después de lanzar de manera independiente varias demos, la banda lanzó su álbum debut homónimo en el 2016 bajo el sello italiano Argonauta Records. Mountain Tamer realizó muchas giras después del lanzamiento, tocando con actos notables en el camino como Fatso Jetson, Weedeater y Dead Meadow. En 2018, Mountain Tamer se asoció con Magnetic Eye y Nasoni Records, quienes lanzaron su segundo álbum, “Godfortune /Dark Matters”, en el 2018, con gran éxito de crítica. La banda llevó este éxito a una gira completa por Estados Unidos. Afortunadamente para nosotros, todos sus discos se encuentran en Spotify.

El disco es hipnótico y atrapante de principio a fin: el tema homónimo del álbum abre los fuegos con percusiones pesadas, un sensual patrón de bajo y las burbujas de guitarras que suben y bajan en armonías sicodélicas. La voz de Andru es ligeramente aguda, desganada, afinada y erótica, recordando en sus tonos más altos a Perry Farrel de Jane’s Addiction y a Peter Hayes de Black Rebel Motorcycle Club. Tanto el primer track como los demás se mueven con extraordinaria fluidez entre secciones pesadas de sludge clásico y agresivo, a partes más stoner, momentos de quietud doom y coros gancheros, lo que dota al álbum de la necesaria dosis de frescura y lucidez.

Así, el segundo track “Warlock” nos sorprende con un riff marcadamente doom – en la veta del mejor Electric Wizard – que oscila entre cambios de ritmo y las voces embrujadas de Andru. El coro es muy ganchero, con esas voces a lo Farrel que automáticamente te hace evocar ese rock alternativo de increíble calidad surgido en la primera mitad de los noventa, eclipsado por el impacto y masificación del grunge. “Turoc Maximus Antonis” tiene una cadencia muy Black Rebel Motorcycle Club, aunque más pesada y un coro igual de ganchero que el track anterior Andru muy confiado en sus capacidades vocales (Luego de tres discos se entiende, claro está). Llegados a este punto exhiben cierta similitud con los australianos Turtle Skull, revisitados por este servidor el mes pasado, aunque si bien ellos son más cultores de un muy hippie flower doom, Mountain en comparación lucen más diabólicos.

Sigue “Scortched Earth”, un tema perturbador, muy ganchero y estático. El riff quizás lo hemos escuchado muchas veces pero en las manos de la banda suena excitante y original. “Death In The Woods” y “Chained” mantienen la misma estructura: canciones breves, pesadas de coros gancheros que llegan a ser bailables. Puro sludge/stoner bailable bajo efectos alucinógenos. Hay pausas en que las guitarras se lucen con arpegios o escalas árabes, que dotan de inusitado exotismo a sus composiciones. Cierra el disco “Black Noise”, la canción más larga del álbum y que pone la lápida con pompa y circunstancia: a diferencia del aura de celebración mística de los anteriores tracks, “Black Noise” exuda ceremoniosa tranquilidad, coros vocales alargados y una subida de energía que hace temblar tus audífonos. Maravilloso final.

Sin duda es un grandioso disco que perfectamente cae en la categoría de álbumes sanadores o catárticos: su dosis justa de pesadez, voces wicca en armonía, bajo en clave fuzz y batería en trance te hacen moverte y olvidar todo. No es una declaración de principios contra un mundo en llamas, tampoco es una oda a dar amor a todos los seres: es simplemente prender un canuto, poner el volumen al máximo y disfrutar que aún sigues vivo y e por ende, puedes darte el lujo de disfrutar discos como éstos. Y reir. Recomendación final: una vez terminado el álbum, escucha el “Ritual de los Habitual” de Jane’s Addiction y comprenderás la similitud. Felicitaciones Mountain Tamer por tan increíble tercer trabajo.

Calificación: 9 / 10

Género: Sludge/Stoner Metal Fecha de Lanzamiento: 25 de septiembre de 2020 Sello: Heavy Psych Sounds