ASCENSION OF THE WATCHERS – “Apocrypha” (ALBUM REVIEW)

Por .:G_Radaghast B.P.

Antes de octubre de 2020, Ascension of The Watchers era la banda paralela de Burton C. Bell, cantante y miembro fundador de FEAR FACTORY y cantante también del proyecto del bajista de Black Sabbath, Geezer Butler, denominado G/Z/R. Luego de su renuncia a Fear Factory, Ascension of The Watchers “asciende” a ser su nueva y única banda, haciéndose cargo de las voces y guitarras, acompañado de John Bechdel en los teclados (False Icons, Fear Factory, Killing Joke, Prong, Ministry y Murder Inc.) y Jayce Lewis en las baterías, coros y programación.

Cuenta su biografía que a principios del año 2002, Burton se retiró a la tranquila sencillez de la zona rural de Pensilvania durante siete meses con su amigo y confidente musical John Bechdel, para escapar del embate de Los Ángeles. Bechdel, mentor en música, filosofía y comportamiento, sin saberlo, guió a Burton hacia este proyecto. Grabaron recluidos en la inquietantemente hermosa zona rural de Pensilvania en The Machine Shop, el estudio privado de John; la banda creó “Iconoclast” con cinco grabaciones originales que muestran el estilo etéreo de voz y escritura de Burton a través de letras y música que invitan a la reflexión con una mezcla de sintetizador y sonidos acústicos y melódicos.

En 2004, Ascension of The Watchers (en adelante AoTW) lanzó de forma independiente “Iconoclast”, impreso solo en CD y vinilo en un número limitado. En 2008, con la ayuda de John Bechdel y Paul Raven (RIP), Burton llevó Ascension of The Watchers al sello de la leyenda de MINISTRY, Al Jourgensen, denominado “13th Planet”. Con la guía y colaboraciones especiales de Al Jourgensen durante la grabación y mezcla en El Paso, Texas, AoTW agregó los talentos de guitarra de Eduardo Mussi. También contó con la última contribución de Paul Raven como bajista en la pista “Mars Becoming”.

En 2008, el LP debut de AoTW, “Numinosum”, fue lanzado a través de 13th Planet. Tras su lanzamiento, AOTW realizó espectáculos especiales e íntimos, incluida la presentación del lanzamiento del álbum en la Capilla de los Espejos Sagrados de Alex Grey (artista visual que ha trabajado con bandas de la talla de Nirvana y Tool) en Nueva York. También tuvieron el honor de apoyar a Killing Joke en su gira de reunión en honor a su amigo caído, Paul Raven.

En 2017, la amistad entre el renombrado solista británico Jayce Lewis y Burton aportó el tercer elemento para esta unión entre hermanos, completándose la camaradería y el talento necesarios para la grabación de “Apocrypha”. El estudio “Northstone Studios”, con sede en el campo de Gales del Sur, conectado al monasterio” Court Colman Manor”, de 250 años de antigüedad, estudio construido por las propias manos de Lewis utilizando las antiguas piedras del monasterio que una vez estuvo allí, resultó ser un escenario perfecto para grabar, producir y mezclar el nuevo álbum. Supuestamente, durante las grabaciones vocales de la pista principal, se capturó inadvertidamente una grabación del éter: una frase silábica misteriosa, irreconocible e intraducible, susurrada dentro de la cabina vocal. El evento es ahora la introducción a la canción principal, “Apocrypha”.
La realización de este álbum ha sido un viaje de una década de escritura y grabación, desde California, Pensilvania, Nueva York y Gales. En 2018, la banda decidió utilizar la plataforma de financiación colectiva PledgeMusic para impulsar el proyecto. Sin embargo, después de una campaña muy exitosa, recaudando el 124% de su objetivo, PledgeMusic se declaró en bancarrota y a su vez nunca liberaría ninguno de los fondos dedicados a la banda. Sin embargo, AoTW perseveró para completar el álbum.

Finalmente, después de diez años de escribir y grabar, por fin tenemos este tan esperando trabajo titulado “Apocrypha”. La pregunta de millón es: ¿A qué suena esta banda? Sin haberme aventurado en su previa discografía, puedo decir que efectivamente este álbum no tiene muchos puntos en común con Fear Factory (en adelante FF), excepto la voz de Burton y ciertas introducciones en teclados y sintetizadores que recuerdan principalmente a la intro de ese clásico noventero como es “Resurrection” del disco “Obsolete”, como también el track final de dicho álbum, “Timelessness”. Incluso la voz de Burton suena distinta pues en este disco no están sus gritos característicos ni la rabia que tan hábilmente transmitió en su ex-banda nodriza (Nota del R.: Aún no me convenzo de la salida de Burton de FF, esa banda nunca será lo mismo sin él). Las canciones de este álbum aluden a un lugar de enigmática contemplación, donde las guitarras, efectos y sintetizadores se han dispuesto para generar un efecto narcótico, tendiendo puentes entre la emoción del trío a la conciencia del auditor gracias a la voz y letras de Burton, de una forma similar a lo conseguido por Chino Moreno (voz de Deftones) a través de su proyecto Team Sleep.

La misma banda define su sonido como electro/ambient/alternativo y la verdad es que estos conceptos, si bien son genéricos, se acercan bastante a la propuesta de la agrupación. Diría más bien que se encuadran en el trip hop de grupos como Massive Attack, los ya nombrados Team Sleep y, cuando recurren a guitarras eléctricas y baterías orgánicas, recuerdan al proyecto “Palms” donde unió fuerzas Chino Moreno junto a los ex-Isis. Incluso a ratos suenan a A Perfect Circle.

Los teclados, sintetizadores y efectos marcan la pauta en casi todo el disco, asomando algunas guitarras como en la apertura “Ghost Heart”, o reservándose para ciertas estrofas o coros. “The End Is Always The Beginning” es otro tema intenso pero desde el punto de vista emotivo más que instrumental. La sicofonía que introduce a “Apocrypha” le entrega todo el espíritu solemne a esta canción mientras Burton nos canta imbuido en esta nueva actitud zen. Es una bella balada dentro del estilo de este trío. “A Wolf Interlude” es otro tema ceremonial, guiada por la voz de Burten y un punteo frío y sencillo en guitarra. La voz mecanizada de Burton se deja escuchar en “Honoree”, un track pausado y a medio tiempo pero con los elementos electrónicos antes descritos. “Stormcrow” es el único tema que rememora el pasado de Burton en FF, con ritmos intensos, guitarras y teclados sonando a la par pero nunca con la intensidad de su anterior grupo. Voces sampleadas y ritmos a medio tiempo la convierten en una excelente pieza instrumental.

“Cygnus Aeon” es otro track que arranca con guitarras electroacústicas, batería marchante y la voz de Burton sonando cada vez más melódica y seria. Arreglos en percusiones y sampleos la convierten en un muy buen track. De esta suerte, “Key To The Cosmos”, “Bells Of Perdition” (con una intro muy Massive Attack) y “Wanderers” completan el álbum; el magnífico cierre con “Sign Your Name” da un más que apropiado cierre a un álbum de excelente factura a la vez de sorprendente.

La nota de prensa del sello nos regala la siguiente cita del Libro de Enoc, que condensa muy bien el espíritu de este trabajo y del mismo grupo:

“De ellos oí todas las cosas, y entendí lo que vi, lo que no sucederá en esta generación, sino en una generación que vendrá en un período lejano, a causa de los elegidos”
“Todos tendrán miedo, y los Vigilantes estarán aterrorizados”.

Se editó una versión en vinilo lanzada a través de Back On Black Records (LP doble Black and Clear) disponible en  www.backonblack.com

Calificación: 9,5 / 10

Género: Trip Hop/Alternative Rock Fecha de Lanzamiento: 9 de octubre de 2020 Sello: 13th Planet Records/Dissonance Productions