OCEANS OF SLUMBER – Oceans of Slumber (ALBUM REVIEW)

Por Poli Saiyajin

Desde que los texanos y Century Media Records anunciaron este disco las expectativas se ubicaron por lo más alto dado el gran precedente de Winter (2016) y The Banished Heart (2018), en los que combinaron un death metal cual años dorados de Opeth, con un giro único de doom/goth de influencias sureñs presentes en el poder y talento de la vocalista Cammie Gilbert, una de las artistas femeninas con mayor proyección de la escena contemporánea.

Qué dificil es la objetividad con las bandas que uno ama!
Decir que este álbum te remueve hasta el fondo del alma es quedarse corto: lo largo de 12 tracks, 71minutos y una lírica tanto melancólica como enardcedora, Oceans of Slumber (2020) ha creado una obra maestra que oficialmente los consolida en el pináculo de su carrera.

Extiendo mis aplausos al reconocido multiinstrumentalista y productor sueco Dan Swanö, que ha trabajado con titanes como Dissection, Opeth, Dark Funeral o Insomnium, y con acierto y buen gusto logró un equilibrio perfecto entre la cadencia y oscuridad del doom y las complejidades death-progresivas.
El bellísimo artwork estuvo a cargo del diseñaor griego Giannis Nakos y su estudio Remedy Art Design.

Con una plétora de texturas, arreglos y sutilezas rítmicas del baterista y pianista Dobber Beverly (que se aprecian mejor con cada pasada del disco), esta obra requiere ser disfrutada de principio a fin para entregarse a su mística cautivante y poder ser parte del encantamiento. Cerrar los ojos, seguir la melodía de la voz, y desplazarse hacia los entretelones de tragedias como El Fantasma de la Ópera, una misa con Fausto, o una procesión al alba con Cammie cual Virgilio redentor. No apto para ansios@s.

La trilogía de apertura está compuesta por “The Soundtrack to My Last Day“, “Pray for Fire” y “A Return to the Earth Below“, probablemente mis temas predilectos. Un comienzo omnioso y una lírica desgarradora que habla sobre la lucha contra sentimientos autodestructivos, el peso de la depresión y la resiliencia, temas recurrentes que inspiran el mood litúrgico sobre el que Gilbert se desenvuelve cual narradora experta.

Los primeros acordes de Pray… nos conectan nostálgicamente con “Face of Melinda” de Opeth, pero acercándose a la mitad muta el ritmo y el lamento se trasforma en clamor, acompasado por los cambios de tempo de Beverly, de pies protentosos a puro bombo y cortes abruptos, que contrasta con un increíble despliegue de fills en platos y notas fantasmas, pura magia prog. Esto sucederá mútliples veces en momentos incrementales o inesperados, reafirmando el talento del motor rítmico de la banda, un latido perfecto que al combinarse a las cuerdas y Cammie, trabajan en perfecta simbiosis.

Si aún dudabas que este iba a ser un discazo, A Return to the Earth Below oficia como sello inexorable a lo que podríamos describir como el momento preciso en el que la banda cristaliza su identidad. Oscilante tensión, y un buen coro melódico ofrecen oxígeno al peso de guitarra y bajo, mientras Cammie nos transmite su deseo de quitarse las ataduras sobre las que escriben. El quiebre se produce hacia la mitad, donde queda casi a Capella con un sutil piano y synths etéreos que nos transportan hacia la metamorfosis final al minuto 3:45, y si en ese instante no se te sale el corazón por el medio del pecho, déjame decirte que estas muert@ por dentro!

Imperfect Divinity llega como una pieza instrumental que oficia de puente que divide la primer parte del disco, con una atmósfera minimalista de acordes abiertos, donde se vuelve a ambientar gracias a un cuidado uso de sintetizadores y un piano taciturno.

The Adorned Phathomless Creation comienza de forma inesperada con una furia death metal como la que demostraron en sus dos LP anteriores, un punch excelente y bien riffeado en sus secciones más pesadas, donde el guitarrista Alexander Lucian y el bajista Semir Ozeran dan un paso al frente y se hacen sentir con sus voces guturales.

Cammie se luce deleitándonos en un juego de aromonías con fuertes influencias de soul, de forma tal que complementa las facetas progresivas presentes en la instrumentación del tema. Estas innovaciones y texturas, que aportan el estilo y color de voz único que Cammie maneja como frontwoman afro, los coloca en un lugar estelar en la escena al expandir las fronteras de la experimentación.


Cuando leí la hermosa letra y vi por primera vez el video oficial de To The Sea (A Tolling of The Bells) no pude evitar emocionarme hasta las lágrimas. No dudo que en las presentaciones en vivo será muy especial, de esos momentos íntimos en el que banda y público se conectan y comparten un sentimiento genuino que queda grabado en la memoria, ya que es un homenaje al dolor y superación tras la pérdida de un ser querido.

A continuación, Mick Moss de Antimatter hace una oportuna colaboración en la atemporal The Colors of Grace, una bella y agridulce balada a dos voces como no sentía en el rock/metal hace tiempo y bien podría ser parte del sountrack de un film; seguro muchos fans con el corazón roto la tendrán en repeat. Efectiva!

El delicado piano de I Mourn These Yellowed Leaves, el track con mayor duración del álbum, despliega un doom que me recuerda por momentos a Katatonia, otra influencia destacada de la banda por la atmósfera dualmente romántica y lúgubre que poséen en común; una bella poesía con ásperos growls y percusión despiadada. Un tema muy rico en matices y cambios de energía.

Como interludio hacia el último tramo del disco nos encontramos con September (Momentaria), una pieza instrumental donde el centro es el piano de Beverly, acunado por una delicada orquestación que transmite una apacible serenidad. Total Failure Apparatus retoma la brutalidad y combina momentos de death con matices black; probablemente contenga los momentos más extremos del junto con I Mourn, tanto en riffeo como en despliegue de guturales, siendo el track en donde las voces masculinas más se soltaron.

The Red Flower es quizás el track más lento y litúrgico del disco, donde Cammie es la principal hiloconductora de un poema lleno de metáforas en torno a la fertilidad, su ausencia, y los conflictos emocionales infligidos por una sociedad que define el valor de las mujeres en relación a su útero. Una canción triste, pero poderosa.
Para terminar el disco escogieron realizar una interpretación de Wolf Moon, cover que pertenece originalmente a Type O-Negative, otra banda que Gilbert ha señalado como icónica en su desarrollo artístico, y en mi mundana opinión, quizás esta supere a la versión original! Una muy buena interpretación que calza bien en la estética del álbum.

Finalizo mi análisis deseando haber sido lo suficientemente objetiva con un álbum técnicamente exquisito, pero a la vez profundamente emotivo; me genera una gran satisfacción personal ver a una banda triunfar explorando su identidad y ganar el reconocimiento que merece, los invito a escuchar el álbum y compartir en comentarios sus impresiones!

Género: Progressive Death/Doom Metal
Sello: Century Media Records
Lanzamiento: 4 de Septiembre de 2020

Calificación: 10/10

Poli Saiyajin