CLASSIC ADDICTION: Los mejores discos de Rock de 2004

Por .:G_Radaghast B.P.

A contar de este año haremos un cambio en la presentación de esta selección: dedicaremos un artículo a revisar los lanzamientos más importantes dentro del Rock, y en otro artículo los que consideraremos más ligados al mundo del metal, obviamente dando cabida a cultores de otros estilos pero que, por la calidad de sus trabajos, consideramos que merecen ser incluidos en alguno de estos rankings. De esta forma además reconocemos otros discos que por temas de espacio no alcanzaban a ser considerados, por lo que de ahora en adelante serán entonces, un Top 10 más 10 menciones honrosas.

Honestamente, habría llamado a este Top sólo como “Los 10 mejores discos de música” más allá de las etiquetas, por la variedad de estilos considerados aquí; la mayoría de los aquí presentados además han sido considerados en variados rankings, no sólo de los mejores álbumes del 2004, sino que también han sido seleccionados como lo mejor de la década pasada, “Los mejores 150, 300, 500 discos de la historia de la música” y dentro de los “1001 discos que hay que escuchar antes de morir”, rasgo compartido en las segundas partes de los tops previos.

Si no has revisado los rankings anteriores, acá te dejamos los links directos:

TOP 10 – ROCK

DEVENDRA BANHART – ” Rejoicing In The Hands “

Lanzamiento: 24 de Abril de 2004Sello: Young GodGénero: Psychedelic/Indie Folk

Tanto para los que lo conocen como quienes no, se preguntarán qué diablos hace Devendra en Metal Addiction (Así como seguramente ha pasado con Norah Jones, Bob Dylan, etc.) La verdad es que más allá del nombre y el foco principal al que alude el nombre de la webzine, lo que debe importar siempre es la música de calidad, venga de donde venga. Y vaya que lo eran los primeros trabajos de este cantautor venezolano-norteamericano, quien con su particular estilo fundó las bases de lo que se conocería como “Folk sicodélico”, “Freak Folk”, “Naturalismo”, “Minimalismo” y finalmente, “New Weird America”, junto con otros actos como Joanna Newsom, Vetiver, CocoRosie y Micah P. Hinson. Tales etiquetas surgen a raíz de la instrumentación que sostiene la música de Devendra, principalmente acústica en sus primeros álbumes, con predominancia de su guitarra y su voz, marcadamente dulce, vibrante y a ratos andrógina. Su lírica es bastante poética, evocadora y hasta infantil, rasgo común que comparte con los artistas antes señalados.

En este álbum apreciamos una definición más completa de su sonido, abandonando esa suciedad casi naif de sus eps anteriores, no sólo por la calidad de su sonido sino más bien por la madurez de sus canciones, en las que luce una visión más clara en cada una de las 16 que conforman el álbum. Agrega además arreglos de cuerdas, experimentos vocales, voces a coro y piano. Lo mejor son las melodías bellísimas que exhibe en canciones ultra breves como “Dogs They Make Up The Night”, “Will Is My Friend”, la tristeza muy doom de “A Sight To Behold”, la aparición fantasmal de la diosa under del folk Vashti Bunyan (redescubierta por Devendra y por otros locos sicodélicos como son Animal Collective) en el tema homónimo, y la más movida y “rockera” “Fall”, que en sus pocos minutos te introduce en viaje alucinógeno. Más encima canta en español – y se da el lujo de dejar registrado cuando se equivoca en la letra – en “Todos Los Dolores”. Producido por Devendra y Michael Gira (músico y líder del grupo de culto Swans, y dueño del sello Young Blood Records) es un disco recomendadísimo, e increíblemente no el único de Devendra en este año.

KEANE – ” Hopes and Fears “

Lanzamiento: 10 de mayo de 2004Sello: IslandGénero: Alt Rock/Post-Brit Pop

Desde el dia de su lanzamiento, este disco literalmente se apropió de todos los medios: escaló rápidamente al primer lugar de los charts británicos, el video de sus singles “Somewhere only we know” y “Everybody’s Changing” rotaban sin cesar en los canales de música y todo el universo mainstream les prestaba atención. Las comparaciones no demoraron en llegar, recibiendo críticas por ser según algunos una “copia descarada” de Coldplay (El tecladista y compositor de la banda, Tim Rice-Oxley, rechazó unirse a Coldplay para formar su propia banda) en tanto otros calificaron las líricas del álbum por ser demasiado facilonas y radiales. Sin embargo, el disco recibió más respeto con el paso de los años, recapacitando la misma crítica que lo destrozó el año de su salida, reconociendo luego el valor imperecedero de sus canciones, alcanzando la importancia e impacto de otros grandes discos de brit pop como el “(What’s The Story) Morning Glory” de Oasis.

Enfocándonos en el disco, es indudable su vocación popera y radial: una producción limpia, una batería atenuada al punto que apenas oímos los platillos, un piano inspiradísimo, sencillo y efectista y la increíble voz de Tom Chaplin la cual sin ser dotada o amplia en sus rangos, compensa con emotividad y armonía. Los méritos del álbum no sólo descansan en los singles antes nombrados, o en otros igual de potentes como “This Is The Last Time”, “Your Eyes Open” o “Bedshaped”, pues también hay espacio para incursionar en un muy elegante trip rock, como en “She Has No Time” y “Sunshine”. El disco retoma la herencia popera inglesa, desde The Beatles, pasando por Simply Red y obviamente la nutrida escuela brit pop. Ha envejecido muy bien en estos 16 años, por lo que se merece una repasada, esta vez, sin prejuicios.

SLIPKNOT – ” Vol.3 (The Subliminal Verses) “

Lanzamiento: 25 de mayo de 2004Sello: RoadrunnerGénero: Aggro/Alt Metal

Este fue el primer disco en que tomé en serio a Slipknot, como una banda real y profesional, más allá del circo de las máscaras, los histéricos shows de sus percusionistas y la pose de sufridos y autodestructivos. Con la ayuda del productor y gurú Rick Rubin (Aunque, según el mismo Corey Taylor, Rubin no hizo nada en el álbum, percepción que choca con la visión de los demás miembros del grupo) el sonido de los de Iowa se vio beneficiada por una producción más sólida, un espectro más amplio dando realce a la batería de Joey Jordison – quien se despachó brutal performance – a las percusiones y a la voz de Corey, quien por fin sintió la confianza necesaria para “cantar” como lo hacía en Stone Sour en canciones que deslumbran por su innegable tristeza, como en la bellísima “Circle”.

Singles hay de sobra, pasando inmediatamente a canciones eternas de sus live sets, como “Duality”, “Before I Forget” y “The Blister Exits”, este último incluyendo partes blast beats al igual que “Three Nil”. “Vermillion” y “Vermillion Pt.2” son quizás los tema más representativos del álbum y reflejan este balance entre las melodías y la furia de sus discos anteriores. Personalmente considero este como su mejor esfuerzo discográfico, ya que los discos siguientes no superaron el nivel de sus primeros tres discos; a fin de cuentas, pese a que sigan “enmascarados” y monten grandes escenarios, la adolescencia frustrada que inspira este tipo de música nunca dura para siempre.

SONIC YOUTH – ” Sonic Nurse “

Lanzamiento: 8 de junio de 2004Sello: GeffenGénero: Indie/Alt/Noise Rock

Durante mucho tiempo – hablamos de los 80’s y 90’s – la etiqueta de “indie rock” y “noise” ineludiblemente te hacía nombrar a esta banda, reconociendo en ellos a los verdaderos estandartes del art rock polvoriento, desprolijo y sicodélico. Lamentablemente el business mainstream se apropió del término indie para regalárselo a los grupitos de moda que tocan “música” bailable vestidos de hipsters. (Desahogo hater, lo sé). Ajenos a las modas y la atención del gran público, Sonic Youth cumplió un rol fundamental y ejerció gran influencia en lo que conocemos como rock alternativo, pero también en estilos tan disímiles como el grunge, el avantgardeel rock experimental, el shoegaze y hasta en el sludge metal. En su discografía, álbumes como “Sister”, “DayDream Nation”, “Goo”, “Dirty” y “Murray Street” son obligatorios para cualquier amante de la sicodelia, el avantgarde y del rock pesado con un saludable uso del ruido y las disonancias sonoras como forma de arte.

El núcleo de Sonic Youth lo componen Kim Gordon (bajo, guitarra, voces), Thurston Moore (guitarras, voces), Lee Ranaldo (guitarras, teclados, voces) y Steve Shelley (batería, percusiones), acompañados en este disco por Jim O’Rourke, quien se repartió el trabajo de cuerdas y sintetizador con el resto de la banda. “Sonic Nurse” es bastante parejo, mostrando un exquisito balance entre las melodías y los ruidos y disonancias de las tres guitarras, los cantos lastimeros y rasgados de Kim y la voz apática y dulce de Thurston. Destacan las primeras “Pattern Recognition” y “Unmade Bed”, la dulzura de “Stones”, la vibrante “New Humpshire” y el experimento percutivo de “I Love You Golden Blue”. Si quieres entender el sonido de Nirvana, The Smashing Pumpkins y Pixies, esta banda es un deber, y este disco, una gran puerta de entrada a su discografía, marcadamente más áspera en sus primeros años.

KASABIAN – ” Kasabian “

Lanzamiento: 6 de septiembre de 2004Sello: ParadiseGénero: Alt/Space/Electro Rock

Un álbum descarado, adictivo y bailable. Así fue el debut de Kasabian, quienes de la nada se despacharon un arrebato de rock urgente, espacial y al mismo tiempo listo para ser gozado y bailado en cualquier pista techno. Tom Meighan (voces principales), Sergio Pizzorno (guitarra rítmica, bajo, sintetizador), Christopher Karloff y Chris Edwars (bajo) fueron capaces de crear una seguidilla de temas increíbles desde la ganchera intro “Club Foot”, siguiendo con “Processed Beats”, “Reason Is Treason”, “L.S.F.” y “Cut Off”, cuyo efecto y contundencia perduran hasta el día de hoy. Los demás tracks no exhiben este “núcleo” ganchero y bailable, sino que más bien aportan el debido balance en canciones más exploratorias, tranquilas y espaciales. Como referencia, pese a que los compararon con Stone Roses y Primal Scream, siento que tienen más conexión con lo rockero y bailable – además de la similitud vocal – de Kula Shaker (otra joya inglesa escondida en el under indie/folk), las peripecias rítmicas y los teclados de Daft Punk, y los discos más vitales y dinámicos de Beck.

Este es el único álbum completo que presenta al guitarrista y compositor principal Christopher Karloff, quien dejó la banda durante las sesiones de grabación de su próximo álbum, “Empire”. Y esa ausencia se nota, pues nunca al menos a mi juicio, lograron sacar un disco digno de igualar o superar esta proeza, diluyendo su talento en obras megalómanas y auto complacientes. De todas formas, este disco ejerció influencia palpable en trabajos de bandas como MGMT o Tame Impala.

DEVENDRA BANHART – ” Niño Rojo “

Lanzamiento: 13 de septiembre de 2014Sello: Young GodGénero: Indie/Freak/Psy Folk

Devendra entre los año 2003 y 2004 pasaba por un período fértil de creatividad, y luego de registrar las canciones de “Rejoicing…” el año anterior, sentía que tenía mucha más música que entregar por lo que ingresó prontamente al estudio para registrar las 16 canciones de “Niño Rojo”. Aunque no debe tomarse como un disco doble, la verdad es que los paralelismos entre ambos trabajos son obvios, aunque este presenta cierta estructura, con canciones más sencillas y melódicas desde “Wake Up Little Sparrow” (cover de Ella Jenkins) hasta “My Ships”. Desde “Noah” hasta “The Good Red Road” disfrutamos de algunos experimentos, ritmos más asincopados, un canción más “rockera” – si en el anterior disco fue “Fall”, ahora es “Be Kind” muy bluesera – y un cierre más standard con “Electric Heart”.

Devendra ampliaría su sonido en sus dos álbumes siguientes: “Cripple Crow” y el gran “Smokey Rolls Down Thunder Canyon” donde trabajaría de manera estable con una banda soporte (integrada en su mayoría por músicos de Vetiver) logrando ampliar su paleta de colores y sonidos sin perder la inocencia y el humor de estos dos discoslanzados durante el 2004. Sus siguientes trabajos sin embargo, mostraron un Devendra un tanto “aburguesado”, incursionando incluso en la electrónica, acercándose en lo acústico a los trabajos de Norah Jones. No los recomiendo.

ARCADE FIRE – ” Funeral “

Lanzamiento: 14 de septiembre de 2004Sello: MergeGénero: Art/Indie Rock

Glorioso. Bellísima tristeza capturada en el atrapasueños barroco de Arcade Fire. De todos los discos que figuran en este top, éste debe ser el más novedoso, creativo y de mayor trascendencia musical del año 2004. “Funeral” fue el álbum debut de esta congregación canadiense denominada Arcade Fire, grabado en el transcurso de una semana de agosto de 2003 en el Hotel2Tango en Montreal, Quebec, más algunas tomas realizadas a fines de ese año, todo grabado de forma analógica. Recibió elogios generalizados de la crítica y encabezó muchas listas de fin de año y de fin de década: según el sitio web Metacritic, el álbum tuvo la segunda mayor cantidad de apariciones en las listas Top 10 de finales de la década, solo detrás de Kid A de Radiohead. El álbum recibió su título porque varios miembros de la banda habían perdido recientemente a miembros de sus familias, entre el 2003 y 2004. Quienes se sumaron a los elogios no fueron sólo críticos, sino también artistas de la talla de Bono (U2 se los llevó de gira luego de oír su disco) y David Bowie (subió a cantar con ellos el single “Wake Up” en uno de sus shows).

El fanatismo no es gratuito: “Funeral” practicamente creó el estilo que luego se denominó “pop barroco”o “pop de cámara”, en el que las canciones son ejecutadas en instrumentos clásicos como violines, celos, violas, pianos, xilófonos, tambores, incluso acordeones, manteniendo un espíritu indie rock/pop. Arcade Fire expresó al principio una estética amish (o mormona, como prefieran) vestidos todos igual con ropa formal sencilla, casi victoriana (Podría indicar como precursores de este estilo a Fletwood Mac, Nick Cave y a Belle and Sebastian). Quienes lideran al grupo son el matrimonio formado por el cantante y guitarrista Win Butler y la tecladista y cantante Regine Chassagne, aunque en este álbum la composición es mayoritariamente colectiva. Himnos como “Neighborhood #1 (Tunnels)”, “Neighborhood #2 (Laika), “Wake Up” y “Rebellion (Lies)” siguen conmoviéndonos hasta el día de hoy y se encuentran inamovibles en sus live sets. Sus discos posteriores no son inferiores en calidad, pero el factor impacto sólo existe en éste. Un deber!

NICK CAVE & THE BAD SEEDS – ” Abattoir Blues / The Lyre of Orpheus “

Lanzamiento: 20 de septiembre de 2004Sello: MuteGénero: Rock/Blues/Old Gothic Rock

Por alguna extraña razón, 6 de los 10 álbumes de este top se editaron durante septiembre. Para colmo, el disco N°13 del “romántico de la muerte” sería doble. Si han leído los anteriores especiales de este servidor, ya habíamos incluido antes a Nick Cave, y no podía ser de otra forma luego del giro que dio desde su disco “No More Shall We Part” (Mute Records, 2001 – omisión imperdonable en mi listado de ese año; y también un disco doble) hacia discos menos furiosos y ásperos en música y letras, devengando lentamente en este sonido de blues/rock triste, con trazas de jazz y pop barroco. Fue en general aclamado por la crítica, coincidiendo todas en la obvia distribución de canciones más dinámicas e intensas del primer disco, con las más sofisticadas y reposadas del segundo.

A juicio de quien suscribe la segunda parte presenta canciones de mejor calidad estilística: el experimento soul/gospel del track homónimo, las intensas baladas dylanianas de “Babe, You Turn Me On” y “Carry Me”, los himnos soul con arreglos muy jazzeros de “Easy Money” y “O Children” y la casi flamenca “Supernaturally”, la hacen más atrevida, lúdica y disfrutable. A diferencia de los discos posteriores, más contemplativos, introspectivos y marcados por el dolor y la pérdida (su hijo Arthur de 15 años falleció al caer de un acantilado en el año 2015), tanto “No More Shall…”, “Nocturama” y este álbum doble representan lo mejor de esta segunda etapa de Nick Cave. Aunque toda su discografía es muy recomendable. (Nota: El violinista de Nick Cave – Warren Ellis – tiene una banda de post rock llamada Dirty Three, muy buena por lo demás. Ha compuesto con Nick Cave soundtracks para varias películas).

CHEVELLE – ” This Type Of Thinking (Could Do Us In) “

Lanzamiento: 21 de septiembre de 2004Sello: EpicGénero: Alternative Metal

Los hermanos Pete, Joe y Sam Loeffler sintieron la presión de su sello para superar el mediano éxito que había conseguido su disco anterior. Para su tercer álbum, decidieron encerrarse 5 meses en el estudio y componer canciones que balancearan su vocación melódica y pesadez ganchera, consiguiendo un disco redondo, en el que más de la mitad de sus canciones tenían potencial de single: “The Clincher”, “Get Some”, “Vitamin R”, “Still Running”, “Another Know It All” y “Tug-O-War” son la mejor muestra del sello propio conseguido por la banda, diferenciándose de actos similares como Staind o Dredg a través de canciones pesadas, precisas y a la vez radiales.

La influencia de Maynard James Keenan en las voces de Pete es obvia, al igual como la ejerce en las bandas antes descritas. La sombra de Tool es innegable en este tipo de bandas – el protagonismo que se le da al bajo, la batería enfocada en la luminosidad de los platillos y cencerros, la guitarra más rítmica que solista – teniendo a Chevelle en su versión más radial y accesible. Lo anterior no es negativo – no cualquier banda puede crear canciones así de adictivas para un sólo álbum – y más allá del rollo cristiano o moralista que puedan tener sus letras, su tercer trabajo superó la frontera del tiempo y del boom del metal alternativo de la primera mitad de los 2000, envejeciendo de buena manera. Como nota adicional, el disco lo mezcló Andy Wallace, nombre que ya hemos destacado en los especiales anteriores.

INTERPOL – ” Antics “

Lanzamiento: 27 de septiembre de 2004Sello: MatadorGénero: Indie/Alt/Art Rock

“Estimulante, morboso, romántico y genial”. Así fueron la tónica de apelativos que recibió este segundo esfuerzo de Interpol, luego de su celebrado álbum debut (reseñado en la segunda parte del especial del año 2002). Tras su lanzamiento, el álbum recibió críticas generalmente favorables de los críticos, muchos de los cuales lo nombraron uno de los mejores álbumes de 2004. Se lanzaron cuatro sencillos del álbum: “Slow Hands”, “Evil”, “C’mere” y “Narc”. Más sofisticado e introspectivo que su debut, abandonaron la pulsión por entregar temas oscuros a la vez de bailables, bajando las revoluciones, explorando otros tiempos, dando más espacio a las melodías vocales y a arreglos sencillos en guitarras, tornando el disco en su material menos obvio.

El tándem creativo del cantante y guitarrista Paul Banks, el guitarrista Daniel Kessler, el bajista y tecladista Carlos Dengler y el baterista Sam Fogarino apostaron por un sonido más serio, menos ganchero que el debut pero sin renunciar a su oscuridad característica. No dejaron del todo las pistas, siendo “Evil” y “Slow Hands”, sus canciones más dinámicas y radiales. Este sonido lúgubre no sería compartido con nadie más durante esta época hasta la aparición del primer álbum de The Editors, el año siguiente.

MENCIONES HONORÍFICAS

65 DAYS OF STATIC

“The Fall Of Math”

El álbum debut del grupo fue un soplo de creatividad dentro del post/math metal de aquella época, introduciendo electrónica a través de sampleos, baterías programadas y arreglos electrónicos, los que junto a las guitarras y demás instrumentos clásicos del post metal crean un engendro increíble de math/ambient y noise. Retreat!Retreat!” es una gema oculta de este año.

BJÖRK

“Medúlla”

Conocido como el álbum coral de Bjork, ciertamente está basado principalmente en canciones a capella, acompañada por Mike Patton, Robert Wyatt, cantantes de beatboxing y coros de Londres y de Islandia. Fiel a su deseo de alejarse de instrumentos tradicionales y electrónicos, el disco sólo se sostiene sobre esta alquimia de voces y unos pocos efectos sintetizados.

FANTOMAS

“Delirium Cordia”

El viaje alucinado de Mike Patton en una única partitura centrada en el tema de la cirugía sin anestesia, que se ejecuta durante 74 minutos y 17 segundos y que recorre sin refill tracks el drone, el noise, sampleos por montón y los trompeos clásicos de Patton. Vanguardia pura.

FRANZ FERDINAND

“Franz Ferdinand”

Un ranking del 2004 quedaría incompleto sin nombrar este disco. Epítetos más o menos, los culpables de “llevar el rock a las pistas de baile” arrasaron con este álbum lleno de singles vendedores que los mantuvo en el mainstream por varios años – junto con su siguiente trabajo – pero que no se tradujo en una discografía sólida.

MARILLION

“Marbles”

La inspiración los sobrecogió a tal punto que se despacharon un álbum doble, donde nuevamente dieron cátedra de un sofisticado rock progresivo de tintes pop, marcadamente melancólico y exploratorio, sello clásico de esta banda y que sería escuela de bandas como Porcupine Tree y Anathema.

OZRIC TENTACLES

“Spirals In Hyperspace

La fuente de inspiración de Ed Wynne seguramente es de otro planeta: sacando discos sin parar desde 1985, en esta entrega nuevamente nos encanta con esa dosis tan particular de rock espacial, jazz, música electrónica y sicodelia. Siempre imitados, nunca igualados y ajenos a la atención del gran público.

PATTI SMITH

“Trampin”

La madrina del punk y del art rock da una lección de música con actitud, talento y exquisito gusto al componer nuevos clásicos en su cancionero habitual. Trazas de blues ácido, soul y su habitual fraseo y desparpajo al cantar, acompañado de viejos lobos de mar en esto del rock and roll, llevaron a este disco a ser uno de los destacadísimos del 2004.

PJ HARVEY

“Uh Huh Her”

Después del hitazo de “Stories From The City, Stories From The Sea” Polly Jean patea la mesa del mainstream con un trabajo más oscuro, menos radial aunque siempre repleto de canciones de gran calidad. Puro rock alternativo de vocación artística y maña contra el sistema.

VELVET REVOLVER

“Contraband”

Similar al caso de Keane y Franz Ferdinand, otros que arrasaron con la mass media fue este súper grupo, comandados por Slash yScott Weiland. “Slither” y “Fall To Pieces”. Nada más que decir.

WILCO

“A Ghost Is Born”

Wilco es para mí una de las bandas más subvaloradas y más importantes del indie rock americano, nutridos por el country y el fok y herederos del Dylan sesentero, siguieron entregando gemas durante esta década, como este bellísimo y evocador trabajo, lleno de canciones emotivas y sencillas en apariencia.