SUNVHER – Sunvher (ALBUM REVIEW)

Por Mónica C. Borquez

Como la mayoría de las veces ocurre, me agarro de un disco que me atrae la vista por su propuesta visual primeramente, y luego me fijo en el estilo de música. La mayoría de las veces ambas cosas hacen match, y en el caso de SUNVHER fue la ocasión. Post Black Metal o Dark Metal, más un poco de naturaleza muerta, es algo que definitivamente suena como algo que me va a gustar.

Quizás a priori esa mezcla no suene a lo más original que se inventó alguna vez, pero ahí recién es donde viene el momento de dar play sin mucho oído crítico. Sólo en plena disposición.

Sunvher es un proyecto musical bastante nuevo, formado el año 2019 en la Región de Coquimbo, en Chile, por Jorge Cisternas. Sobre su creación comenta:

toma como inspiración la vida moderna y su contradicción con la naturaleza de nuestro mundo físico y espiritual. La música incorpora la energía del black metal atmosférico con los sonidos etéreos provenientes del post-rock y shoegaze”.

Además agrega:

La génesis de Sunvher fue una forma de descansar de mi proyecto Humanotone, por lo que en el año 2018 decidí tomar un par de ideas viejas que tenia guardadas y comencé a componer nueva música para darles forma. El álbum fue grabado durante algunos días de febrero del 2019 y abril del 2020“.

Últimamente hemos estado publicando un montón sobre “one-man” bands y cada una ha sido un sorprendente descubrimiento. ¿Será que estos músicos solistas requieren de este espacio de creatividad absoluta, sin ataduras ni opiniones ajenas para dar rienda suelta a las ideas que emergen de sus cabezas? ¿Será que no han encontrado a otros/as para compartir sentires, conceptos y propósitos? ¿O  simplemente habrá un concepto tan armado ya, desde formas, sonidos y colores que termina siendo más fácil trasvasijarlo todo de una vez sin ayuda de nadie?

Cual sea el motivo, mientras más complejo es el trabajo, más grande es mi admiración por estos seres “multitasking” que no solamente son músicos virtuosos, si no que para ello, tuvieron que invertir horas infinitas de trabajo y sudor– porque está claro, lo hicieron prácticamente todo-. Esto ya me pone en un incordio desde el principio. ¿Cómo criticar un trabajo en el que hay alma y corazón puesto y donde el músico te confía sus emociones y sentires a través de la música?

Afortunadamente para mí, no tuve que carcomerme tanto la cabeza porque el trabajo de Sunvher, en este disco homónimo, cuya fecha de lanzamiento es precisamente hoy, me lo hizo fácil. Podría pensarse que para una banda nueva quizás no queda mucho terreno para sorprender. Pero diría que el trabajo de dejarse sorprender, es más bien personal.

El disco comienza con “Just For Tonight” y va al grueso, comenzando con la voz gutural desgarradora que se va transformando a una más suave y compasiva, como una suerte de protagonista y antagonista a la vez. Pero no es lo que me llama tanto la atención, como sí lo fue la música. El ritmo, la virtuosidad de la guitarra y cómo se van entremezclando los instrumentos con naturalidad, sin dar la sensación de grabación “casera” que varias veces me brindan algunas bandas coterráneas. El sonido es pulcro, con unos cuantos efectos y un tremendo inicio para el disco.

Le sigue “Broken Clocks”, tema escogido como single, y me da la sensación de una nostalgia algo noventera. No digo que el sonido suene a antiguo, si no que a para mí rememora bandas y sonidos que recuerdo de exponentes de años anteriores y que posiblemente ni siquiera fueran de metal – añado por si acaso, tampoco digo que no suene como metal-. Posiblemente sea algo en el tempo inicial, el efecto de la voz suave o que simplemente había dejado de lado música que me ponía es este tipo de sintonía nostálgica/invernal y que me venía haciendo falta. Creo que le hace justicia al concepto de shoegazing y me lo imagino en una atmósfera un poco vaporosa y de luces tenues. Pero luego pronto agarra fuerza y vuelve la voz gutural del inicio del disco, dando tregua a un buen solo de guitarra también. La adición del piano aparece en el momento perfecto, me hubiera gustado prolongar unos segundos más ese sonido suave y darle algo más de protagonismo.

Lo bueno, es que el final del track conecta inmediatamente con el interludio de medio minuto “Unsatisfied”, donde el piano es traido de vuelta. Pero aparentemente el tema tiene el título bien puesto porque me produjo total insatisfacción. Como amante de los interludios, me quedé coja cuando recién comenzaba a conectarme con el sonido, y de repente me fue arrebatado para más encima arrancar con una batería a toda velocidad para “Hunger”. Mi sensación aquí es la misma a cuando estás concentradísima viendo algo en YouTube y de repente te salta el anuncio y te da esa molestia profunda de goce interrumpido.

Sunvher- “Broken Clocks”

Con ese mismo disgusto poco digerido aun, decidí volver a concentrarme en la primera pista de más larga duración del álbum – no sin antes haberme devuelto al interludio otra vez, para auto-alargarme de manera forzosa ese momento-.

En los 8.40 que dura “Hunger” hay un poco de todo y eso que me hizo confundir en un momento, luego volvió a su centro. Tiene rapidez, tiene suavidad; tiene batería agresiva y después no; tiene guturales y tiene voz limpia. Harto reverb y capas de sonido. Y si bien no estaba tan acostumbrada a la mezcla de todo a la vez, considero después de todo que queda bien. La vibra atmosférica es algo que disfruto profundamente. No es fácil hacerse de una vez de un track de larga duración de buenas a primeras. Pero tómate tu tiempo.

Nuevamente al final, las últimas notas nos introducen suavemente a la calma profunda de “Stored In The Ether”. Nostálgica como ella sola; fuera por obediencia o por naturalidad, cerré los ojos en el momento preciso en que la letra reza “close your eyes”, y fue un gran ejercicio para continuar disfrutando de la calidad musical de Sunvher sin tanto pensar. Y en esa misma atmósfera, nos seguimos deslizando con suavidad al otro interludio: “Eternal Moult”. ¿Debería llamarlo interludio en verdad? Quizás no, o al menos no sólo por el hecho de que sea una pieza instrumental. Pero quedó perfecta ahí tal donde está; melancólica total.

“The Earth Weight” es el otro tema escogido como single o “promo”. Honestamente, si hay una regla que se repite de manera constante en mi experiencia de oyente, es que no soy muy adepta a los singles. Siempre creo que hay mejores cosas que mostrar en un disco. Evidentemente responden a una suerte de estrategia para enganchar a un volumen más heterogéneo de oyentes, pero cuando ya tienes una audiencia cautiva que responde a un estilo más particular, no necesitas este tipo de herramientas. Al menos en las pasadas que le llevo al disco, pienso que no es este el tema que escogería para mostrárselo a alguien a las primeras. Me dio una sensación de monotonía en la primera parte, aunque esa energía que yo tanto esperaba favorablemente se recompuso de manera notable desde la segunda mitad en adelante.

Esa mezcla que me conquistó en todo el disco, por la fusión perfecta entre suavidad y rudeza, no me funcionó tanto esta vez. Ahora, si la elección de este tema no responde nada más que al gusto propio del artista y no guarda relación alguna con una estrategia de ningún tipo, me desdigo de lo primero que dije. De lo que no puedo desdecirme, es que efectivamente es mi menos favorita.

Sunvher – “The Earth Weight”

Lo bueno – para mí-, es que la siguiente, sí que es mi favorita absoluta del disco. “When Winter Died” es de esas piezas que me conectan de manera absoluta con mi propia pesadumbrez, la de mi vida, pensamientos y el asfixiante mundo exterior. Vuelve de nuevo el ambiente vaporoso, la atmósfera más densa. Se aleja la rudeza del black y explota a fondo su faceta más ambiental. La guitarra es nuevamente más protagonista que otros elementos, pero hay espacio para todo, tanto efecto especial como distorsión.

Al final del álbum llega “Glows Again” y no podría ser el cierre más idóneo para un álbum complejo y parejo, porque es una yuxtaposición natural de todos los elementos que sonaron en las 8 piezas previas. Rara vez me detengo al análisis exhaustivo de cada pieza de un álbum. En general recomiendo lo que me gusta y deshecho lo demás, sin darle mucha cabida ni tiempo al disgusto.

Pero con Sunvher me pareció que valía la pena remirar cada trozo del disco para hacerse una idea de por qué esta pieza es realmente buena. Me dejé admirar por la calidad de cada sonido que logré percibir. Me pareció un material tremendamente equilibrado y seguramente muy fiel a lo que Jorge Cisternas quiso expresar. Al menos según la descripción que él mismo hace de este disco homónimo, no quedan cabos sueltos ni algo que me falte. Es redondo, puro y orgánico y posiblemente un retrato fiel de su intimidad de artista.

Siempre apreciaré el buen producto nacional, la calidad musical que sorprende y el espacio que se abre para géneros diversos y algunos sonidos un poco olvidados o a los que sólo podemos aspirar buscando en la biblioteca a otras bandas extranjeras. Sunvher no tiene nada que envidiar a otros.


Por lo pronto, no hay fecha para el lanzamiento del disco en su formato físico, pero puedes adquirirlo en todas las plataformas digitales. Sigue las redes de Sunvher para enterarte de más.


Album: “Sunvher”
Sello: Massive Void

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Calificación: 9/10