TOP 40 Canciones para llorar – Especial de Invierno

El invierno se dejó caer sin previo aviso en el hemisferio sur. Un invierno suave de cualquier manera, si lo comparamos con otros países de temperaturas absurdas y nieve por toneladas, pero lo suficientemente gris para que inevitablemente, doña Nostalgia, una vecina que no nos cae muy bien, toque la puerta para venir a instalarse un buen rato.

Pero, ¿por qué nos ponemos nostálgicos en invierno, o en días grises y de lluvia? Explicaciones hay varias. Puede que influyan los ciclos circadianos, los cambios de iluminación y nuestro reloj interno. En términos más biológicos, el sol nos hace activar la producción de serotonina, que nos ayuda a aumentar nuestro estado de ánimo. Hacer que nos sintamos más alegres, más felices. Ergo, los días lluviosos y grises harían decrecer ese efecto, volviéndonos tristones e incluso un poco apáticos. En casos más extremos, hablaríamos incluso de depresión estacional.
¿Y qué pasa cuando no es invierno? Porque esto ocurre sólo durante una estación del año.
¿Qué pasa cuando nos ponemos tristes con la música?

Ya se lo preguntaba Rob, el protagonista de la película (ahora de culto) “High Fidelity” (Stephen Frears, 2003), en un monólogo notable al principio de la película: “¿Qué apareció antes, la música o la miseria?”
Todos tenemos en la cabeza esa canción que nos cala hasta los huesos; que aunque apretemos los dientes y nos mordamos el labio, no podemos evitar el goterón que nos brota de los ojos y que a veces nos limpiamos con un poco de vergüenza si vamos en el bus, en el metro o caminando, pero que largamos a rienda suelta si estamos solos en la habitación. Es más, si nos viene el ataque de masoquismo, empezamos con otra, y con otra, hasta que ya el cuerpo se nos agota de pensar y sollozar.

La música es un idioma. Nos podemos comunicar con ella y le damos permiso de interactuar directamente con nuestras emociones. Y es en ese lenguaje donde vamos asociando tanto las letras como melodías con las emociones tristes o melancólicas. Sin mucho conocimiento científico, sé que hay ciertas “fórmulas” musicales para lograr estas sensaciones. Ciertas notas musicales o la distancia entre ellas. Sonidos mayores o menores. Esto hace que sin que estemos atravesando necesariamente por un período gris, haya canciones que nos evoquen nostalgia igual. Pero en el fondo, siempre hay algo.
Una ruptura amorosa, la pérdida de un amigo o pariente, algún conflicto familiar, problemas en el trabajo, una vida dura o difícil, la soledad, depresión, la pérdida de vínculos o incluso una pandemia mundial, con absolutamente todo lo que ello conlleva.
¿Cuál es tu motivo?

En Metal Addiction, decidimos compilar un grupete de canciones que al parecer, fueron “hechas para llorar”, o al menos, a nosotros nos han evocado esa sensación profunda de tristeza y melancolía, aunque es preciso señalar que en el caso del metal o de las clásicas power ballads del Rock, no caen en el sentimentalismo barato, agregándose en ellas una buena dosis de fuerza vital.

.:G_Radaghast B.P.