GEEZER – Groovy (ALBUM REVIEW)

Por .:G_Radaghast B.P.

¿Han sacado la cuenta de cuántos años lleva el rock en general como género
musical?
Muchos críticos y periodistas musicales fijan como año de inicio el del lanzamiento
del single “Ramble” de Link Wray, que data de 1958. Otra fecha tentativa es el 4 de diciembre
de 1956, cuando Jerry Lee Lewis, Elvis Presley, Carl Perkins y Johnny Cash, en una sesión
improvisada en la sede de la compañía discográfica Sun Records, graban varios temas.
Fueron bautizados por la prensa como los “Million Dollar Quartet” en un artículo periodístico
aparecido días después e inmortalizados en una célebre fotografía con Elvis al piano.
Lamentablemente la grabación no vería la luz pública sino hasta décadas después. Sin embargo, gracias a las biografías publicadas en las últimas décadas, ha cobrado valor la
tesis que el nacimiento del Rock tiene rostro de mujer: la canción “Rock Me”, grabada en
1938 por Rosetta Tharpe, habría dado inicio al Rock and Roll al tiempo que influenció tanto a
los músicos arriba nombrados, como también a Little Richard, Eric Clapton y Keith Richards!
De ser así – y no descubriéndose precedentes más antiguos – el Rock tendría ya 82 años de
existencia.

A su vez, uno de sus subgéneros que más relevancia ha cobrado en estos últimos 30
años, el stoner rock, existe desde 1968, año en que Blue Cheer editaría su primer disco
“Vincebus Eruptum” (El primer disco de Black Sabbath se lanzó recién en febrero de 1970,
por lo que quien se lleva los créditos es el disco de los Cheer).

Como verán, el stoner rock circula por nuestra esfera sónica cual alquitrán “lento, real y pesado” por más de 50 años! Dicho esto es realmente complicado encontrar grupos que puedan sonar 100% originales respetando el canon tradicional del estilo. La otra opción es fusionar el stoner llevándolo a sus propios subgéneros como lo son el “espacial”, el más ligado al metal, al hardcore, al blues, al sludge o al doom. La paleta de bandas cultoras de estos “sabores” es tan variada como increíble y rebosante de calidad artística: Reverend Bizarre, High on Fire, Kyuss, Spiritu, Sleep, Acid Bath, Spiritual Beggars, Nebula, Fu Manchu, Pentagram, Witchfinder General y un laaargo etc.

Existe siempre una tercera opción: eres músico, sientes una gran pasión y amor por el
stoner rock en todos sus subgéneros (“La música, como cualquier manifestación artística engeneral, sólo puede provenir del amor por ella misma”: La frase es mía así que la patentaré 😉 y te importa una real m**** si sonarás distinto a lo ya existente, así que simplemente tocarás lo que te sale del corazón. Enchufas tus instrumentos, prendes los parlantes, la mesa de sonido y … das a luz discos como “Groovy”

¡Y es cierto! Sus 8 canciones en 45 minutos te sumergen en un paseo sónico de lo
mejor que define el stoner rock en algunas de sus vertientes
: ritmos simples pero efectivos,
un bajo gigantesco que se devora casi por completo el espectro, una guitarra conectada
desde su nacimiento con el fuzz y una voz rasposa pero melódica y cautivadora en la medida
justa. Este power trío te invita a hacer un recorrido tanto por el stoner clásico, el espacial,
como también el más ligado al blues y con una respetable apreciación por la sicodelia de
fines de los sesenta y setenta.

Con sede en Kingston, Nueva York, Geezer se formó en 2012 y ya han logrado editar
3 álbumes: “Gage” de 2014, “Geezer” de 2016 y “Psychoriffadelia” de 2017, siendo ésta su
cuarta entrega. Han lanzado además dos álbumes en vivo. En sus 8 años de carrera han
compartido escenarios con bandas como High on Fire, Acid King, Nebula, Earthless,
Ufomammut
(una banda doom/stoner/sludge muy esotérica y buenísima) y muchos más. El
trío lo componen el guitarrista/vocalista Pat Harrington, el bajista Richie Touseull y el baterista
Steve Markota. Jeff Mercel se hace cago de los teclados en un par de canciones. El mismo
Pat Harrington comandó la producción.

El álbum fue grabado y mezclado por Matthew Cullen en los Darkworld Studio de su
natal Kingston, y masterizado por Scott Craggs. Geezer son conocidos en su escena como
una banda asociada principalmente al jam como un camino para lograr su sonido, de hecho,
estas canciones se formaron a partir de que la banda pasó un año compilando ideas. El
precioso arte de tapa fue creado por Ryan Williams.

Da la patada inicia “Dig”, en un arranque simple de medio tiempo, un cencerro brillante, el riff cortado al principio y la voz rasposa pero con cierta cadencia de Pat. En los minutos finales mete un solo muy “volado y espacial” con efectos de synth de fondo. El coro es ultra pegadizo. Este inicio me hizo recordar el del disco “Another Way to Shine” de Spiritual Beggars (Music for Nations, 1996), álbum con el cual guarda una especial similitud (descartando claro está un parecido con la voz de Spice y los solos de Mike Amott)
“Atlas Electra” es un tema bellísimo, cantado con la suavidad que la rugosa voz de Pat le permite. Posee un ambiente onírico logrado gracias a los efectos en synth y las texturas de las guitarras; visto que el bajo se limita a marcar el tempo, el protagonismo se lo roba Pat con sus cuerdas y solos entremezclados. Es una verdadera joya! Registrada para siempre en los pergaminos del stoner.
“Dead Soul Scroll” inicia con sonidos volátiles que luego aterrizan en un riff colorido, golpeteado por el bajo en clave mantra de Richie. Pat recita con cierta musicalidad, no hay coro y los efectos de guitarra más los fraseos vocales nuevamente te atrapan en un riff simple y efectivo. “Awake” parte con unos teclados solemnes irrumpidos por un drum pattern bailable y – valga la redundancia – groovy. Se incorporan los demás instrumentos y Pat canta con mucho soul. El teclado de Jeff contribuye a que el la canción sea disfrutable al máximo. Además, sus letras no están nada mal: “He visto más que la mayoría / Pero no tanto como / cuando me siento perdido / Aquí vienes a hacerme sonreír”. Podemos descubrir que tanto en “Atlas Electra” como en este track la sicodelia, entendida en el original concepto de la banda, es uno de los ingredientes principales del álbum.
“Groovy” le da nombre al disco y es un tema potente y radial, con esos timbales, cencerros y órganos hammond. Un estribillo con sello de calidad, gotas de The Black Crowes en el cajón de influencias, un solo inspiradísimo y mucho soul, ¡Qué mejor!

“Drowning on Empty” mantiene la estructura bailable y optimista del tema anterior, con similar estructura y musicalidad. El cambio de timón viene con “Slide Mountain”, con un inicio lento y espectral atravesado por una guitarra casi gilmouriana, en tanto el bajo burbujea sus notas y suenan panderos y guitarras acústicas. Sicodelia, blues, hierba a cenizas (Lo único que dice Pat en toda la canción, cual mantra, es “¿Está todo el mundo lo suficientemente drogado?”) en un tema totalmente instrumental, bellísimo y sensual. “Black Owl” cierra el opus con pompa y circunstancia en su más de 9 minutos de duración, con un talante más duro, efectos de fondo más oscuros y Pat cantando con todo el soul ondeando su guitarra en un riff hipnótico y con solos durante los últimos 4 minutos que exudan talento y alquitrán. Quizás este final más serio y “rudo” desentona el carácter festivo y setentero de los tracks anteriores, sin embargo este efecto depende más creo yo del ánimo del oyente.
Junio al parecer será un mes de buenísimos lanzamientos, de bandas – para este lado del mundo – desconocidas y que seguramente serán un alivio para muchos de nosotr@s en estos días donde el encierro ya nos ha devorado una buena parte de nuestra paciencia. Mientras las bandas más “famosas” esperan que pase la pandemia y con ello la prohibición de tocar en vivo para salir a promocionar sus discos, bandas como Geezer y tantas otras de menor fama aprovechan de darse a conocer y también de proporcionarnos con su arte unos minutos de “viaje” sónico y emocional. Atrévanse con este disco, bellísimo y repleto de arreglos y detalles interesantes. Tanto la banda como nosotros sabemos que no están inventando nada, mas sí se trata de “nueva-buena música”, genuina y de calidad. Y eso, a la larga, es lo único que importa.

Calificación: 9 / 10

Género: Psycho/Stoner Rock
Fecha de Lanzamiento: 12 de junio de 2020
Sello: Heavy Psych Sounds Records


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