FIREWIND – Firewind (ALBUM REVIEW)

Por Nicolás Valdés

Firewind es de esas bandas potentes y virtuosas que nos entregan potentes riffs, solos de guitarra realmente virtuosos a manos de Gus G y canciones muy bien logradas. Esta banda, con más de 20 años de carrera y más de 10 discos de estudio en su trayectoria, nos ha entregado un sonido potente, virtuoso y con mucha energía. Durante todo este trayecto han tenido cambios importantes en su formación, en donde obviamente el mayor impacto ha estado en los cambios de voces por parte la banda, puesto que son mucho más notorios debido a la diferencia marcada entre el heavy metal con Stephen Fredrick, dándole unos toques más cercanos al power metal con Apollo Papathanasio y volviendo a un sonido más duro en su actual formación.

Ahora bien, en marzo de este año ingresó Herbie Langhans a tomar el rol de las voces en Firewind, cantante con una gran cantidad de trabajos realizados a sus espaldas y que puede entregarles gran potencia a las futuras canciones.

Y bueno, hablando de nuevos trabajos, es hora de comenzar con lo que aquí nos trae. Hace tan solo una semana (15-05-2020) Firewind saca su nuevo disco, denominado simplemente Firewind. Este reciente trabajo nos trae la típica fuerza y el más claro talento por parte de los músicos que conforman esta gran banda. Gus G muestra todo su talento y su capacidad para entregar buenas canciones.

El disco parte con la canción “Welcome to the Empire”, canción que parte con un arpegio en guitarra sin distorsión y donde ingresa un pequeño solo en guitarra con distorsión. Algo que hemos escuchado muchas veces en canciones de Firewind, donde luego de esta pequeña introducción entra la potencia. Y pues sí, así es este tema. Luego de terminar el arpegio ingresa una segunda parte del solo en guitarra mucho más veloz y que da paso a las voces en la canción. Tiene un coro bastante intenso y bien logrado, probablemente sea una canción que se quede rápidamente en la mente de los que escuchen el disco.

“Devour” es la canción que sigue, una pista que parte con las tan típicas secuencias de guitarra a una velocidad relativamente alta, ideal de seguir para aquellos están aprendiendo a tocar este instrumento. Interesante, aunque quizá algo ambicioso y ególatra, es que se escucha una especie de “solo” de guitarra desde los 40 segundos en adelante. Es un arpegio tipo barrido y que para en el interludio de la canción para luego volver a entrar en el pre-coro. Dicho acompañamiento no suena para nada mal, pero hay que estar bien atento para notarlo y quizá se pierde por las voces y los demás instrumentos. Finalmente, en el que ya es el solo de guitarra se logra escuchar con mayor detalle el tipo de secuencias que son utilizadas en esta composición. Muchos de los arreglos neoclásicos se encuentran aquí.

La tercera canción, llamada “Rising Fire” es un tema quizá mas simple pero no menos fuerte. De hecho, el coro es bastante pegote a pesar de ser más bien cortito. “Break Away” es la cuarta pista y entra del mismo modo que “Devour”, con secuencias rápidas pero acompañadas de un sonido obtenido por sintetizadores. En la primera estrofa se acompaña al cantante con un arpegio y luego entra la mayor fuerza en la canción.

La quinta pista, denominada “Orbitual Sunrise” es un tema que parte con el típico sonido del heavy metal con las guitarras en “galopa”. Es un tema muy pegajoso por el ritmo que posee y por su buen sonido. Luego nos llega un tema con una entrada lenta, un arpegio y una voz calma. “Longing to Know You” es la “balada” del disco. En lo personal no me agradó esta canción pues tengo en mente otras tantas canciones que logran de mejor forma encajar con los discos.

“Perfect Stranger” es una canción potente desde el inicio, con un riff bien duro y sencillo, logra entregar esa fuerza necesaria después de la canción lenta. “Overdrive” también sigue en la misma línea, un aire muy al estilo heavy metal más antiguo. En esta octava canción me agrada mucho el sonido que tiene la batería, puesto que usa ciertos detalles en los platillos que me recuerdan al sonido del fallecido Neil Peart. El solo de guitarra es bastante corto pero lleno de potencia, son de esos solos lentos pero que de un momento a otro te manda una secuencia a alta velocidad. Pues estas dos canciones están muy bien y agradan bastante.

La novena canción, “All My Life”, sigue con la misma fuerza del disco y entrega ahora un solo de guitarra bastante mas largo, con claros sonidos y secuencias neoclásicas. Mismo recurso es utilizado en “Space Cowboy”, donde se hace notorio el tapping muy bien logrado.

El disco termina con una canción denominada “Kill the Pain”, me recuerda a ratos el sonido deBetween Heaven and Hell”, disco que sacaron el 2002. Esta canción de casi 5 minutos es fuerte y dura como la gran mayoría de las canciones que tiene el disco. En esta ultima entrega pasamos por varias progresiones y cambios tanto de ritmos como de estrofas. Es una canción bastante buena y en donde Gus se luce completamente

Ahora bien, mis impresiones son algo contradictorias con este álbum. A ratos siento el sonido más antiguo de la banda, a ratos se me torna un poco repetitivo. Creo que le falta un poco de pasión en las canciones, mucho virtuosismo hay y siempre lo oiremos en las composiciones de Firewind, pero le falta de esa agresividad más pasional o de ese sentimentalismo que te hace sentir más propio los discos. En lo personal me gustaban muchos los primeros trabajos de esta banda y en cierto modo me ha costado volver a agarrarles el gusto. De todos modos, es un buen álbum y probablemente haga cabecear a todos sus fanáticos cuando tengan la oportunidad de volver a los conciertos después de este tan canalla virus.

Género: Heavy Metal, Power Metal
Lanzamiento: 15-05-2020
Sello: AFM Records

Calificación: 7 / 10

AJMA