Classic Addiction: MORBID ANGEL – Covenant (ALBUM REVIEW)

Hoy damos comienzo a una nueva sección en el sitio. Si bien somos un portal que difunde y analiza mucha música actual, queremos tener también un espacio dedicado a los clásicos, esos discos y artistas que nos dejaron una huella imborrable.

Como hicimos anteriormente con la sección “Prog Review” (que ahora pasará a formar parte de esta nueva sección de clásicos), te traemos reseñas de discos que han generado gran impacto en la comunidad metálica. ¡Empezamos!


Morbid Angel – Covenant (1993)

Por Attila

Me es imposible no abrir está nueva y hermosa sección en Metal-Addiction con el disco que me abrió las puertas a este Mundo de Heavy Metal.
Provengo de una familia de amantes de la buena música y mi hermano Santiago fue el que comenzó a escuchar Heavy Metal; en los principios de los 90s era difícil conseguir material y casi todo era cassette trucho grabado de algún cd original (lo cual era difícil por el tema económico, no eran accesibles), y recuerdo que a esa edad (14 años) ni
me interesaba algo, capaz algo de Ramones pero nada…era un adolescente bien pelotudo. Fue ahí que vi la tapa de este disco, en cd, algo extraño, y tras la insistente petición a mi hermano por querer escuchar esto, Santiago puso el álbum a volumen MUY ALTO… lo cual tuvo como reacción inmediata desagrado total.

Conforme fueron pasando los días me fui interesando de a poco, me llamaban mucho la atención las letras y empecé a traducirlas, los resultados fueron terribles para mi total ignorancia de lo que era todo. Lentamente el poder del Maligno se apoderó de mi y desde ese entonces empecé este Buen Camino del Mal hasta el día de la fecha (y seguiré hasta que pueda controlar esfínter y no me crea Napoleón). Por algo amo el Death Metal y el Metal Extremo, porque empecé con esto, ni con Iron Maiden, ni con Metallica ni con Pantera… Con Morbid Angel!

Volviendo a la temática que nos compete, este es el tercer álbum de estudio de los iconos Norteamericanos del Death Metal, previos dos álbumes que lograron la aceptación masiva como “Altars of Madness” (1989) y “Bleesed are the Sick” (1991). Aquí (siguiendo la tradición de que cada disco sea nombrado con la siguiente letra del abecedario) “Covenant” tiene cambios marcados y reajustes en la propuesta original de la banda, una aire fresco en comparación a sus anteriores obras tanto en el sonido como en la composición.

Disco del año 1993, Grabado obviamente en los Morrisound Studio, lugar usado por los pilares del género como Death, Cannibal Corpse, Obituary y Deicide; y donde era garantía de un sonido particular, llamativo, con sutiles diferencias a otros conseguidos ya sea en Europa (donde se estaban potenciando cada vez más con Bolt Thrower, Sinister, Asphyx y largo etc) como con la propia Norteamérica donde este sonido tiene el magnífico rótulo de FLORIDA DEATH METAL.

Dicho álbum comienza con una sutil exposición de velocidad y técnica llamada “Rapture“. Acá podemos encontrar la postura del enorme, gigante e inigualable sr. Pete “Commando” Sandoval tras los parches, en donde la precisión y la velocidad en los tiempos y el doble bombos son directamente asesinas! Dejando toda la sensación de agitar fuerte!.
El mismo acompañado por otro Pro Hombre como Trey Azagthoth, que de él sólo pleitesías se pueden decir ya que es uno de los tutores del Metal Extremo de forma indiscutible! El riff central, la composición y el solo son un totalmente hermosos y dejan el listón altisimo para lo que sigue.
Con “Pain Divine” se puede encontrar más ferocidad y una temática quizás no tan mencionada dentro del género como el sadismo/masoquismo, traídas por el Sr. Vincent en especial por las prácticas que tenía con su señora Esposa, con un riff teñido por partes heavys y que luego es absorbido por la bestialidad entre el blast beat y el solo a velocidad casi absurda.

Con sólo dos temas se puede decir que el comienzo del disco es bestial y que quizás la colocación de “World of Shit (the Promised Land)” que comienza en ambiente más denso y no tan explosivo, es perfecto.
Contando con una mala onda suprema, misantropia y nihilismo negativo puestos en una sola canción que se asocia a las partes energéticas como si fueran necesarias una para otra. Nuevamente tenemos que destacar los solos (como en todo el puto álbum!) Que simplemente es fantástico! Teniendo a sus espaldas el doble bombo que parece inhumano (Sandoval es de los mejores Bateristas Extremos que hay).

Un clásico que perdura en el tiempo es “Vengeance is Mine” en una plena unión espiritual del intérprete con el Maligno en forma de Death Metal. Musicalmente rápido, con groove en el riff central y los pasajes más pesados, más alejados del continuo machaque del redoblante… son oscuros, podridos, supuran maldad! Uno de Los temas más patada-en-la-boca del disco.

Una de las herramientas que siempre hizo gala Trey es de evitar una estructura lineal en todas sus composiciones, de realizarlas alejadas una de otra y es lo que se ve plasmado en todo el álbum, los detalles que hay diferenciando todos los temas, con similitudes obvias pero con grandes diferencias que para ese entonces eran algo más que positivo, y que influenció a cientos de mentes psicológicamente comprometidas por el Heavy Metal. En “Lion’s Dane” podemos notar que las guitarras envuelven al oyente, lo llevan sin resistencia por un tema violento donde David Vincent pareciera vomitar con más rabia las líricas y la densidad ayuda para darle ese toque tétrico, blasfemo.

Con “Angel of Disease” de va directamente al gancho, tema que originalmente aparece en el previo “Abomination…” Y que tiene su dejo de Old School al estilo Morbid Ángel, el riff principal totalmente pegadizo, y emotivo cántico al Sr Shub Niggurath que todos quienes amamos a esta banda, le tenemos aprecio y cariño entrañable.
Retomando la senda marcada en este disco, “Sword to the Black” con un dejo Árabe en las guitarras por momentos y un breaks bastante progresivo para estar en un disco netamente monolítico y casi sin margen para magias (a no ser ocultistas), donde se apuesta mucho más al punch que a “sonar delicado y con ritmos que dejen una sonrisa en el que escucha”… no, las pelotas, este tema como todo el disco expulsa Odio y Malevolencia!

Y para cerrar, posterior a la instrumental “Nar Mattaru“, uno de los temas que al día de hoy no sólo es un Clásico de Morbid Angel, sino un tema icono del Death Metal como lo es “God Of Emptiness”.
Lento, asfixiante, denso, corrosivo, tocado con cara de enojados, por personas que están enojadas y en un día malo, un tema totalmente alejado de todo vestigio de Luz Cristiana. Tema que cuenta con una lírica especial, alejada de la continua Blasfemia lineal aburrida que por momentos tenía Deicide por ejemplo, y  que lleva en alto y con orgullo la bandera de ser una de las canciones emblemáticas de estos tipos.

Quizás todo esto es largo de leer, la idea es dar un pantallazo de lo que es el disco y creo haberlo hecho ya que puedo hablar mucho más sobre este trabajo, puesto que es mi preferido dentro del Metal Extremo pero por destrozo; tanto por la calidad de sonido, la producción, las composiciones y la temática en sus letras que ya se nota en el arte de disco lo que se podría encontrar (“La Magia Ceremonial” de Waite y los elementos para… invocar a algunas Entidades). Disco Clave Del Metal y responsable de inspirar a cientos de Bandas. Esto Es Death Metal.

Género: Death Metal
Lanzamiento: 22-06-1993
Sello: Giant

Calificación: 10 / 10

Attila