MONDO GENERATOR – Fuck It (ALBUM REVIEW)

El inefable Nick Oliveri es uno de los “atormentados” ex integrantes de esa increíble banda, desgraciadamente famosa y reconocida sólo después de su disolución, llamada KYUSS. Digo atormentado porque todos quienes pasaron por dicha banda han tenido idas y venidas en distintas bandas, peleas, demandas, reconciliaciones tanto entre ellos mismos como con un grupo nada despreciable de músicos con los que han trabajado una o varias veces. Es casi como una maldición que se depositó en John García, Josh Homme, Brant Bjork, Josh Homme y Nick Oliveri. Misma suerte han corrido Scott Reader y Alfredo Hernández, músicos que ingresaron con posterioridad al nacimiento de Kyuss pero que tampoco han tenido carreras estables en las bandas que han formado.

El caso de Nick Oliveri refleja lo anterior: participó en la primera encarnación de Kyuss, cuando la banda se llamaba “Katzenjammer” (“resaca” en slang alemán), pero la abandonó antes que grabaran su primer ep, para luego regresar en 1989 grabando así los dos primeros discos bajo el nombre de Kyuss – “Wretch” y el maravilloso y piedra fundamental del stoner/desértico/espacial rock “Blues from the Red Sun” – sin embargo, abandonaría nuevamente la banda para irse a tocar con los Dwarves. Disuelto Kyuss y luego de recibir una llamada de Josh Homme para unirse a sus Queens of the Stone Age (QOTSA), graba con ellos los primordiales “Rated R” (genial álbum, una evolución acertada y futurista del stoner) y “Song for the Deaf”; otra vez, el avatar de Nick lo empuja a hacer una secuencia de estupideces – tocar desnudo en Rock in Río y ser arrestado, tirarle botellas al público del Razzmatazz en España y enfrascarse en una pelea con Josh que casi llegó a los golpes – para ser irremediablemente expulsado de la banda a finales del 2004.

De todos los ex- integrantes de Kyuss, Nick resultó ser el más punketa: no escondía sus adicciones problemáticas al alcohol y a las drogas duras (Su segundo disco con Mondo Generator se llama A Drug Problem That Never Existed”), tenía un comportamiento errático y agresivo en el escenario, y su biografía es fecunda en problemas y discusiones con sus – esporádicos – colegas musicales, al punto de reunir en ésta su banda “personal”, la suma de 21 ex músicos. (Según Wikipedia en inglés). No obstante, sigue en contacto al parecer con sus antiguos amigos de Kyuss, teniendo participaciones pequeñas (cantó en una canción del disco “..Like Clockwork” de QOTSA) como subiendo al escenario con Vista Chino (ex Kyuss Lives! La banda que formó John García con Brant Bjork para girar tocando temas de Kyuss y que debieron cambiarse de nombre por una demanda interpuesta por Josh Homme y Scott Reader).

Toda esta introducción un tanto farandulera es más que nada para ponerlos en contexto, si es que no conocían toda esta telenovela entre los ex Kyuss post su disolución. Respecto a Nick, él armó este proyecto en 1997, grabando un disco con músicos invitados – otra vez, con Homme, Bjork y García en algunas canciones – pero no vió la luz hasta el 2000 cuando tuvo tiempo para editarlo en un descanso de la actividad con QOTSA. Luego de ser expulsado de esta última banda, retomó Mondo Generator lanzando varios discos con una variedad de músicos e invitados que en realidad, no vale la pena señalar. Éste, su sexto álbum – luego de 8 años después del anterior, “Hell Comes to Your Heart (Mondo Media, Cobraside Distribution, 2012), cuenta con Nick en el bajo y voces, Mike Amster (Nebula, otra buenísima banda stoner/spacial) en batería y Mike Pygmie (John Garcia band) en las guitarras, con la participación de Joey Castillo (alguna vez batería de Danzig y de QOTSA) y ScottWino” Weinrich (legendario guitarrista de Saint Vitus, The Obsessed y Spirit Caravan).

Musicalmente, y por las características tan peculiares (musicales y personales) de Nick, ya sabrán a qué suena Mondo Generator y en especial este disco: a una mezcla rabiosa y urgente de punk americano, con un poco (muy poco) de stoner, enmarcado en esos ritmos mecánicos patentados por Masters of Reality y masificados por QOTSA.

“Nowhere Man”, da el vamos al álbum con todos los instrumentos haciendo presencia: empieza lento, con Nick intentando cantar afinado y a tiempo, para luego dar paso a esos ritmos cortados, con una guitarra afinada un poco más alta formando un muro de fondo. La forma de cantar de Nick – su fraseo,la duración de las palabras – es como si Lee Dorrian de Cathedral intentara cantar punk! Buen tema y digno inicio del disco.

Prosigue “Up Aganist the Void”: empieza embaladísimo, con una batería Hardcore/punk rápida que me recordó a la batería de Fenriz en esos discos locos de Darkthrone tirados al Black/Punk! Nick gritando por doquier y una guitarra que de verdad, si eres fan de todas las etapas de Darkthrone, te los traerá a la cabeza (Perdóname, Nocturno Culto, jaja)

“Kyuss dies!” musical y líricamente es una joda a esta segunda encarnación – frustrada – de Kyuss, con Oliveri intentando imitar el estilo vocal de John García: tiene mucho groove stoner – esas melodías lentas y cadenciosas que te hacen bailar; respecto a las letras, sencillamente es un llamada medio en serio/medio en broma a “dejar morir” a Kyuss. De hecho este tema fue incluído y publicado en un compilatorio lanzado por este sello en el 2018. Es uno de los mejores temas del disco, con un solo alucinante.

“Turboner” inicia rápida – no tanto como “Up against…” – con cambios de ritmo muy QOTSA de la época “Rated R” (Interscope, 2000) con Nick fraseando y gritando en toda la canción, lo que, si no eres fan del estilo, te puede cansar. Las escalas que tocan Mike y él para hacer los cambios de ritmo son entretenidos, pero esa fórmula caduca rápido. “Fuck It” (Que se podría traducir en chileno como “a la mierda”, en español/argentino como “que se joda”, en mexicano como “vale verga” xD) empieza muy parecida a la anterior pero hay una pausa muy interesante de un coro que aplaude y canta al mismo tiempo: dura segundos pero es agradable el quiebre (que pena que no haya encontrado información sobre quienes cantan, eres tú Josh Homme?)

“When Death Comes” repite la métrica de los dos temas anteriores, con Wino recitando y cerrando el tema igual de rápido como el inicio de “Up against…” “Listening to the Daze” no hace la diferencia, con esas escalas acompañadas de redobles y ritmos robóticos un tanto más lentos en la mitad; ya al final acompaña una guitarra acústica tocada como banjo. “Silver Tequila/666 miles away” es justamente la unión de dos temas distinto sin refill track: la primera canción recuerda a Mr. Bungle por su divertido compás, pero en lo demás es idéntica a las anteriores, en tanto la melodía de guitarra de “666…” recuerda a la frase inicial en guitarra de “South of Heaven” de Slayer, mostrando además una línea de bajo muy inspirada de Nick. Éste no será un portento en bajo pero en este disco sorprende con un trabajo en este instrumento que supera a su rol vocal.

“S.V.E.T.L.A.N.A.S.” alude a la banda punk rusa del mismo nombre: es una canción más apegada a la tradición punk con la participación en voces de una de las integrantes de dicha banda.

Le siguen “There´s Nothing Wrong”, “Death Van Trip” y “If you don´t Believe”, las que lamentablemente copian la fórmula, tanto en ritmo como en métrica y riffs, de los temas de la primera mitad del disco y que ya les describí arriba. Distinto es el caso de “Option Four” el cual empieza con un una grabación de ambiente (sonido de snifa de coca, sirenas de policía, un diálogo) para dar paso a un riff grueso de stoner/doom con gritos de Nick y recitados de Wino. Cierra “Disease with no control” (tema bonus del cd que nos hizo llegar el sello) que no se diferencia del triplete de arriba, a excepción del recitado tétrico de palabras sueltas de Wino al final del tema (“gobierno cancer niños arrepentimientos drogas sexo cristal math último aliento mueeeertoooooo”)

¿Les digo algo? Cuando escuché el disco la primera vez no me gustó para nada. Concluí rápidamente que era sólo un exabrupto de Nick, una excusa para salir de gira y hacer dinero mezclándolo con su discografía pasada. Me desagradaba su voz, lo encontraba repetitivo y nada brillante en el bajo. Pero en el cumplimiento de mi deber lo escuché repetidas veces y si, no será el disco del año – menos del mes – pero tiene algunas canciones “buenas” (un par muy buenas) y algunas ideas musicales que hacen que las canciones tengan cierta calidad. Los tres temas previos a “Option Four”, sobran. Nota aparte es el trabajo vocal de Nick: no desentona cuando intenta cantar pero aún no “canta”, y sus gritos y fraseo punketa aburren. Ahora, si eres fiel de la tradición punk, seguramente no te importará. A Nick Oliveri, como el título del disco lo dice, le importa mucho menos todavía!

Para alguien como Nick que tiene más de 30 años de carrera, uno esperaría un disco de mejor calidad compositiva. Su unión con Josh dio excelentes frutos en QOTSA, quizás con la compañía correcta podría dar a luz trabajos de mejor calidad, quien sabe. Una suerte no muy distinta han tenido John García y Brant Bjork. El único que ha tenido éxito innegable ha sido Josh Homme, tanto en QOTSA como en sus otros proyectos (Them Crooked Vultures, Dessert Sessions, etc) quien armó una alianza creativa con Troy Van Leewen desde el “Lullabies to Paralyze” (Interscope, 2005; ojo con eso). A la larga, lo que importa es que pese a todo lo vivido por ellos, el legado tanto de Kyuss y de las bandas que derivaron de ella sigue vivo, mérito de sus mismos ex integrantes.

Lanzamiento: 21-02-2020
Sello: Heavy Psych Sounds
1Nowhere Man2:58
2Up Against The Void2:21
3Kyuss Dies!3:53
4Turboner2:35
5Fuck It3:01
6When Death Comes2:26
7Listening To The Daze3:36
8Silver Tequila / 666 Miles Away5:12
9S.V.E.T.L.A.N.A.S.2:38
10There’s Nothing Wrong2:43
11Death Van Trip2:21
12It’s You I Don’t Believe1:28
13Option Four5:22
14Disease With No Control2:55

Calificación: 6 / 10

Album Review: G_Radaghast B.P. – Gentileza: Heavy Psych Sounds