OCEANS – THE SUN AND THE COLD (ALBUM REVIEW)

OCEANS es una banda alemana austríaca formada en 2018. Lo componen Timo Rotten (voces, guitarra), Patrick Zarske (guitarra), Thomas Winkelmann (bajo) y J.F. Grill (batería). Luego de sacar dos ep por Nuclear Blast (“Into the Void” y “Cover Me in darkness” en marzo y agosto de 2019, respectivamente) este 10 de enero recién pasado lanzaron a nivel mundial su primer larga duración titulado “The Sun and The Cold”, incluyendo una edición especial con un CD adicional con sus dos EP´s.

            Tanto la banda como Nuclear Blast catalogan su música como “Post Death Metal” con elementos New Metal y progresivos. ¿Es así en la realidad? Uds. saben cómo los sellos agrandan sus lanzamientos con palabras rimbombantes, por eso la información adicional que mandan nunca es de fiar. La propia banda en su perfil de Facebook señalan como influencias a “Korn, God Is An Astronaut, At The Gates, Sólstafir, Katatonia, Slipknot”. Hasta ahora, apreciar este debut es interesante y desafiante. Luego de escucharlo varias veces, puedo decirles que:

            OCEANS efectivamente construye sus canciones haciendo una amalgama de estilos, recogiéndolos en variadas intensidades. De death metal tiene poco y nada, en su vertiente clásica – no por tocar blast beast unos segundos con guitarras afinadas bajas ya eres Trey Azagthot – pero si en muchas canciones nos recuerda a Dark Tranquility en su época del “Damage Done”: O sea, death melódico (o melodeath) pero nunca con esa fiereza en las guitarras o la versatilidad de Anders Jivarp (DK). De Post Metal tampoco rebosa el disco: algunas intros, algunas melodías de guitarra, pero emparentados más con el post rock de Mogwai que con el post metal de Cvult of Luna por ejemplo.

            Despejadas estas referencias, la música de OCEANS se apropia del sonido del metal alternativo de los noventa: tanto del new metal de Linkin Park o Staind, hasta las canciones más relajadas y menos intensas de Fear Factory en su disco “Obsolete”. ¿Por qué? Por el uso de teclados y sintetizadores de fondo, más el uso de guitarras esencialmente rítmicas y gancheras – algunas veces meten melodías al más puro estilo black metal noventero, o melodías lúdicas a lo Solefald – afinadas graves y que suenan junto con el bajo en idéntica nota. A veces – sólo a veces – usan las tan de moda guitarras “cortadas” típicas del math metal o djent (Meshuggah y Gojira). Estos sonidos son fusionados con la escuela más pesada de Katatonia (Era “The great cold distance”), Amorphis (“Am Universum” en adelante) e incluso lo más ganchero y menos ambicioso de Solefald. De hecho la melodía  vocal de “We are The Storm” es idéntica a la entonación de las voces limpias de Lazare. A propósito, las voces cuando quieren logran ser agresivas, a veces desgarradas – oh! noventas – hasta exhibir gruñidos bien grunt.

            En cuanto al disco, el tema homónimo es una agradable mezcla de estilos, lo que anticipa como viene el resto del álbum: hay post rock, melodeath, partes blast beast y voces alternadas entre limpias y guturales. La melodía principal es ganchera y recordable. “We are the Storm” parte como ya dijimos con unos coros muy Solefald (De hecho pensé al principio que se trataba de un cameo de Lazare, pero no). Tiene un clásico riff blacker de los 90, y un “breakdown” – esos riffs cortados ultra gancheros, como en la segunda mitad de “Domination” de Pantera – que en vivo debe sonar muy bien.

            “Dark” es más agresiva, con potentes blast beasts que le dan inicio, coros limpios muy melodeath, efectos de synth grandilocuentes y voces grunt. Es la canción más pesada de todas. “Paralyzed”, tiene una intro típicamente post rock: melodía minimalista en guitarra, voz limpia, para tornarse luego a un dark melodeath. Suena bien “Katatonia”. “Take the Crown”, tiene una buena línea vocal de coro, dobles bombos -no abusan de ellos – en tanto las guitarras son más rítmicas que el típico ensamble de rítmica + guitarra solista. Suena a una versión agresiva de Linkin Park – me imaginé a Chester Bennington cantando el coro – y un riff cortado muy Gojira en la parte final.

            “Shadows” y “Legions Arise” sigue la misma línea de variaciones. “Polaris” en cambio es una balada muy al estilo de las bandas americanas de metal alternativo actual, como No Resolve, Badflower o Bad Wolves. En cambio “Truth served force Fed” es el más ganchero y “alegre” del disco, muy new metal. “Water rising”, es un regreso a los tiempos lentos, a una vocalización desganada, de hecho, ésta intenta imitar el flujo incesante del agua. Finalmente “Hope” da el cierre melodramático con mucho sintetizador de fondo, una vocalización rasgada, guitarras tristes y una melodía de piano para cerrar.

            Lo que me extraña y desagrada sobremanera es que por más que investigué, no hay información sobre dónde se grabó el disco, el productor, tiempo de grabación, etc. Tampoco encontré info sobre quien toca los teclados y el sintetizador – cosa extraña para ser un sello tan grande como Nuclear Blast – de todas formas, el disco suena un cañón: pesado, limpio – como debe ser un disco con reminiscencias a los noventas – pero el bajo salió perdiendo esta vez: no se aprecian las notas pero si su “fantasma” pues el disco suena pesado. Mal arte de fusionarla con la guitarra rítmica. El arte gráfico del álbum y el logo de la banda está bien hecho pues con sólo verlo te das cuenta que pertenecen a la nueva generación de bandas metaleras.

            Técnicamente se aprecia que son buenos músicos, pero la parte creativa y compositiva, si bien es capaz de generar canciones de calidad, aún no construye totalmente su identidad. Es un disco fácil de escuchar de principio a fin, es entretenido por la mezcla hábil de estilos, pero no es un disco contundente que marque una tendencia o que sea imprescindible. Lamentablemente les falta el peso artístico de las bandas a las cuales en cierta forma “tributan” como Katatonia, Dark Tranquility, Amorphis o Solefald.

            ¿Punto débil de la banda? El bajo y la batería no brillan como las guitarras, teclados o la voz de Timmo. Siguen la estructura pero no sorprenden, en especial el bajo: ninguna nota fuera del esquema, una ausencia de alguna pequeña muestra de genialidad o de lucidez. En lo que va del 2020 la sección rítmica sigue al debe en cuanto a las nuevas producciones de metal.

            De todas maneras, es una banda joven, quizás más adelante acierten con un disco potente y quien sabe, generador de un nuevo estilo.

            Como dato curioso: existen hasta ahora ocho bandas llamadas igual: dos estadounidenses, una de Canadá, una de Países Bajos, una de Australia, una de Reino Unido, una de Finlandia y la que nos convoca. Ninguna hasta ahora que sepamos, ha reclamado por copyright. Raro, no?

Fecha de Lanzamiento: 10.01.2020 – Nuclear Blast Records

Calificación: 8/10

Tracklist:
1. The Sun And The Cold
2. We Are The Storm
3. Dark 4:23 4. Paralyzed
5. Take The Crown
6. Shadows
7. Legions Arise
8. Polaris
9. Truth Served Force Fed
10. Water Rising
11. Hope

Review por G_Radaghast B.P. – Gentileza Nuclear Blast Records