EPICA en Buenos Aires, Argentina (Live Review)

El pasado de 29 de octubre los titanes holandeses del metal sinfónico, Epica, se presentaron en la capital Argentina: Buenos Aires. Este show fue parte de una gira poco usual, siendo uno de los pocos shows a nivel mundial que marcaba el décimo aniversario de una de las placas más influyentes dentro de su discografía: Design Your Universe.

Para muchos fans de Epica, DYU es un disco de culto, por lo que ante la postergación del show en Chile, decidí cruzar la cordillera para no perderme la oportunidad de ver y escuchar tal obra en vivo. Esta fue mi primera vez asistiendo un show en el país trasandino, siempre había escuchado comentarios de que nuestros hermanos argentinos derrochaban locura y pasión en los conciertos, pero realmente fue más de lo que esperaba.

El concierto se realizó en el mítico Teatro Flores, un lugar que ha albergado un sinfín de conciertos en el pasado, y hace solo un par de semanas también se presentó allí mismo, con una única fecha en Argentina, la finlandesa Tarja.

A eso de las 19:00h se abrieron las puertas del teatro, y alrededor de las 19:30h entró a escena la banda soporte de la noche: Bloodparade. Para ser honesto, no conocía esta agrupación, pero me llevé una sorpresa muy agradable. Es increíble cuantas bandas de calidad tenemos todavía bajo la escena underground en nuestro continente. Con un teatro lleno en un ¾ de su capacidad, su vocalista, la cual desbordaba carisma sobre el escenario, conquistó a cada asistente que estaba presente en ese momento en el teatro. Con un sonido de metal moderno, hicieron la espera a Epica bastante más amena. Una banda bastante sólida y llena poder. Reflejaba todo eso no solo en sus instrumentos, sino que también en su puesta en escena. Una de las cosas que más me impresionó fue la voz de Brenda Jezabel, además de una gran voz limpia, nos deleitó también con una voz gutural impresionante. Pudiendo cambiar entre una y otra de manera muy natural y sofisticada.

Con un espectáculo de 45 minutos, repasaron lo mejor de su discografía. Esto fue tiempo suficiente para convencerme, y seguramente a algunos otros que no los conocían también. No estaría mal que pudieran cruzar la cordillera y tocar en nuestro país cuando toda esta situación esté más calmada. Muchas veces idolatramos lo “Made in Europe”, y olvidamos que en Latinoamérica tenemos cosas igual de buenas.

Luego de esta gran presentación, a eso de las 21:05 se apagaban las luces para dar pie a lo que nos convocaba esta noche. Con solo un telón de fondo que aludía a Design Your Universe, bastó solo escuchar los primeros segundos de Samahdi para que la euforia se desatara de manera inmediata, y la demencia de los fanáticos se tomara el teatro. Pero todo se vino abajo al momento que comenzó Resign To Surrender, todos saltando y coreando cada parte de la canción. Luego sin descanso alguno llegó Unleashed, y aquí es en donde se desató el primer círculo de mosh de la noche. En el show me encontraba con un alemán, al que le había comentado antes del espectáculo sobre la euforia latina en los conciertos, pero no creía hasta que lo vio con sus propios ojos.

Seguido, Simone dedica algunas palabras al público para dar paso a Martyr of the Free Word. No hay descanso, y el público sigue coreando cada estrofa del tema, pero gritando con más intensidad: “Martyr of the free word…”. La banda como siempre muy carismática y jugando con el público, mientras Simone, como ya es costumbre, muy dama sobre el escenario, y con un leve coqueteo junto a Mark e Isaac.

El show continúo con Our Destiny, una canción que personalmente estaba esperando por años escuchar en vivo, y no decepcionó mis expectativas. Nuevamente, Simone, le dedica algunas palabras al público argentino para tocar una canción considerada obra maestra por una gran cantidad de seguidores de la banda: Kingdom of Heaven. Uno de los temas más largos de la noche, pero no importó, ya que el público gozó al ritmo de cada nota. Con una montaña rusa de emociones, uno de los grandes destacados de la noche. Luego de tan intenso momento, Simone comenta que dejará descansar un momento DYU para tocar un tema que han venido estrenando en esta gira, y una de sus favoritas personales: In All Conscience. Nuevamente Simone nos deleita con sus notas altas, dejando claro que a pesar del cansancio, todavía puede dar lo mejor de sí.

Volviendo a DYU, el show continuo con The Price of Freedom. Un pequeño break en dónde Coen Janssen se hizo dueño del escenario para dar paso a Burn to a Cinder, enloqueciendo nuevamente al público de principio a fin. Sin descanso, llega de manera natural la única balada de la noche: Tides of Time. Un momento íntimo en dónde la banda logró llegar al corazón de cada seguidor presente en el teatro, logrando algo impensable hasta el momento: un teatro completamente en silencio rendido a los pies de Epica.

Después de tan reservado momento, Mark dedica unas palabras a los asistentes y les indica que hay una trampa en la siguiente canción. La sorpresa era que la banda juntó dos canciones para hacerla una sola: Deconstruct / Semblance of Liberty. Con un arreglo perfecto, había que escuchar con mucha notoriedad para darse cuenta que se trataba de ambas canciones combinadas en una sola.

Después de este arreglo, la banda decidió regalar un clásico de su discografía: Cry for the Moon. Se nota que a pesar de los años, los fans recuerdan con mucha nostalgia esta canción. No hubo asistente que no coreara el clásico: “Forever and ever…”. Todos tuvieron su momento de brillar, ya que luego de este clásico, Arien nos deleitó con un confortante solo de batería.

Así fue como llegamos a la última canción de este aniversario, la canción homónima del disco: Design Your Universe. Probablemente con esto la banda cumplió el sueño de muchos de sus seguidores, y difícilmente lo podremos vivir nuevamente en el futuro. A no ser que la banda decida celebrar nuevamente en 10 años más.

Luego de un breve encore, de fondo se escuchaba en teclado la melodía de un infaltable en los conciertos de Epica: Sancta Terra. Así fue como la banda volvió a escena, y a pesar de llevar casi 90 minutos de show, el público parecía tener la misma energía con la que comenzaron. De manera automática seguimos con Beyond The Matrix, tomada de su última placa hasta la fecha: The Holographic Principle.

Y de esta manera llegamos al último, pero no menos importante, corte de la noche. Un clásico para terminar de manera épica una noche inolvidable: Consign to Oblivion. Aquí se terminó desatar el público, tirando todo el teatro por la ventana, y así culminar con una velada salvaje.

Sin duda que fuimos privilegiados de ser parte de esta gira tan especial e inolvidable. Fue como volver al 2009 en donde muchos de nosotros aún éramos unos adolescentes o comenzando los 20s, anhelando ver a una nuestras bandas favoritas en vivo. Aunque me robaron el teléfono durante el show, traté de disfrutarlo sin pensar en nada que más que ese momento. Espero de todo corazón que se anuncie pronto la nueva fecha de esta gira en nuestro país. Chile merece poder disfrutar de tan magno evento después de todo lo que ha pasado en el país.

Review por Gerardo Pérez – Gentileza Marcela Scorca Press & Promo
Fotografías por Martín Cervetto

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