PROG REVIEW: ANATHEMA – Weather Systems (2012)

El camino que vino transitando Anathema hasta la llegada desde disco fue uno de mucha introspección y transformaciones sonoras que los llevaron desde el Doom/Death visceral de sus primeros tiempos, al Gothic Rock más ganchero y directo de su etapa de fines de los 90, hasta llegar a una década del 2000 que los encontró hallando su identidad en el terreno del Rock Progresivo y ambiental con mucha influencia de Pink Floyd y sus climas etéreos y emocionantes.

Así llegamos a la década actual, y tras un regreso después de 7 años de inactividad con “We’re Here Because We’re Here” (2010), un álbum trascendental e imprescindible para entender la transformación de la banda, 2012 trae consigo el disco que terminaría de consagrar al quinteto de Liverpool como una fuerza mayor en el nuevo ámbito del Rock/Pop Progresivo y Ambiental, con el componente emocional y de intensidad creciente más presente que nunca y una obra que no tiene ni un minuto de desperdicio, donde la atención al detalle y las composiciones pulidas reinan para entregarnos una experiencia que trasciende el ámbito sonoro. Una experiencia donde todos nuestros sentidos se agudizan y elegimos transitar un viaje hacia lo más profundo de nuestro ser.

Ya de entrada nos encontramos que el álbum abre con lo que podríamos considerar un clásico moderno de la banda. Instantáneamente reconocible por cualquier fan actual, “Untouchable” es el punto de partida perfecto para cualquier persona por fuera de la banda y del ambiente. Ya seas rockero, metalero, popero, o simplemente un fan de la buena música, esta canción tiene algo para todos y recomiendo fervientemente prestarle atención a sus dos partes y dejarse atrapar por su creciente estructura que explota en un desenlace creativo y conmovedor como pocas veces hemos visto. Es el himno perfecto de la emotividad moderna, con una comunión vocal entre Vincent Cavanagh y Lee Douglas que nos deja totalmente extasiados. Cuando la primera parte implosiona pasada la mitad de la canción, el estribillo entonado por un Vincent conmovido no hace otra cosa que hipnotizarnos y erizarnos la piel. Es un sentimiento indescriptible, el poder de la música bien hecha. La segunda parte se transforma en un ejercicio mucho más intimista y relajante, pero no por eso menos conmovedor. Lee Douglas toma la posta del micrófono y nos terminamos de quebrar, si es que ya no estábamos entre lágrimas. Por ponerlo de una forma simple, ambas partes representan la perfección de la música hecha con el corazón, en 11 minutos mágicos e irrepetibles.

The Gathering of the Clouds” funciona más a modo de breve incursión, donde guitarras acústicas y sonidos de truenos anticipan la tormenta que se viene. Los Cavanagh cantan al unísono en una canción intimista y muy dirigida por las melodías vocales que se entremezclan. Una caricia para el alma, comenzando con esta temática de los fenómenos climáticos como símbolo de las emociones. Esto se engancha inmediatamente con “Lightning Song”, el momento en que los truenos resuenan en nuestro interior. Lee Douglas pone los pelos de punta con una interpretación vocal extremadamente dulce y melancólica, invitándonos a pasear bajo la lluvia. Exquisitos arreglos sinfónicos adornan la melodía que va acompañando las vocales de ensueño. Otra incursión intimista pero a la vez grandiosa, potenciada por un hermoso trasfondo orquestal. Sobre el final la distorsión se hace presente y la explosión se convierte en tormenta. El clímax en todo su esplendor.

Después de que las nubes se disipen, la luz del sol ilumina nuevamente en nuestros corazones, fenómeno representado con “Sunlight”, hermosa balada guiada por juegos vocales exquisitos comandados esta vez por Danny Cavanagh, quien dota de calidez a una canción que, nuevamente, gana en crecimiento hasta desembocar en un increíble clímax de guitarras post-rockeras y una jugada performance de batería estruendosa y magnificente por parte de John Douglas.

El momento experimental viene de la mano de “The Storm Before the Calm”, otro nuevo clásico que se volvió fijo en las presentaciones en vivo. Guiado principalmente por una base electrónica y con voces distorsionadas mediante un eco que las hace parecer venir del más allá, esta incursión de más de 9 minutos invita al transe hipnótico y hasta a moverse en un baile que comulga cuerpo y espíritu. Como dijimos, mucha experimentación, efectos sonoros, acercamiento al Noise, al Drone, a estilos insospechados. Psicodelia y roboticismo (¿existe esa palabra? Si no existe la acabo de inventar y calza perfecto para esta canción). Sobre la mitad la canción se apaga y parece terminar, pero nos damos cuenta que se trata de un quiebre y una segunda parte comienza. Acá la melodía se vuelve más tradicional y apuesta nuevamente por conmover. Un piano perdido, una batería contundente, un medio tiempo reflexivo, orquestacion, y las siempre efectivas vocales de Vincent Cavanagh llenando de sentimiento cada nota.

The Beginning and the End” comienza con una impecable melodía de piano, y volvemos a destacar el sonido de la batería: macizo y bien presente, aún cuando la canción requiere tranquilidad y calma para afrontar los sentimientos que relata. Una profunda y emotiva interpretación vocal de Vincent Cavanagh desemboca en un desenlace perfecto que nos recuerda las enormes capacidades de este vocalista capaz de hacer maravillas. La canción cuenta también con un inspirado solo de guitarra de Danny, quien llena de feeling cada nota.

El inicio de “The Lost Child” se presenta enigmático y misterioso. Voces murmuran desde lejos hasta que el piano hace su aparición y nos damos cuenta que estamos ante otra joya atemporal. La voz de Vincent se presenta calma e intrigante: algo grande está por ocurrir. La canción demora en tomar vuelo pero en esta ocasión se trata más de disfrutar el viaje que del desenlace, que cuando llega sabemos que llegará con todo. La intensidad se hace presente gradualmente y casi sin darnos cuenta estamos nuevamente ante la explosión. Baterías atronadoras, orquestaciones majestuosas y un Vincent sacadísimo gritando “Sálvame!” a todo pulmón, desgarrando el sentimiento. Para el final la calma vuelve a reinar y nos despedimos con un hermoso piano danzando sobre los preciosos arreglos orquestales.

Para el final tenemos algo muy especial. “Internal Landscapes” empieza con el inspirador e inmersivo relato de Joe Geraci, un ex-policía de New Britain que sufrió lo que conocemos como “experiencia cercana a la muerte”, aunque en realidad fue más que eso, ya que la persona estuvo literalmente muerta por 5 minutos. Y lo que escuchamos al inicio de la canción es el relato detallado y profundo de la experiencia, algo que inmediatamente sirvió de inspiración para Danny Cavanagh cuando estaba redondeando el concepto del álbum y vino como anillo al dedo para su cierre. Y eso realmente se nota, porque la canción logra conmover a un nivel espiritual que nos lleva a un plano trascendental de existencia. Difícil describir con palabras, hay que escucharlo, hay que vivirlo.

Weather Systems” es la culminación de un viaje introspectivo y definitorio, tanto para la carrera de los hermanos Cavanagh como para su vida de aquí en adelante. Un concepto que usa el cambio climático como vehículo para la pérdida y la transición de amor y espíritu. Musicalmente encontramos el disco que más nos conmueve hasta el momento, un álbum imposible de escuchar de manera casual. Necesita que lo tratemos como una experiencia inmersiva porque no funcionaría de otra forma. Y es en la conjunción de música, concepto y espíritu que “Weather Systems” se convierte en la obra fundamental de Anathema y un punto de partida para quien busque conectar con las emociones a través de la música, sin sentir vergüenza por emocionarse, llorar, dejarlo salir todo. La perfecta comunión de los sentidos. Una obra maestra que nos llega directo al alma.

Lanzamiento: 16-04-2012

Calificación: 9,5 / 10

Songs / Tracks Listing

1. Untouchable Part 1 (6:14)
2. Untouchable Part 2 (5:33)
3. The Gathering Of The Clouds (3:27)
4. Lightning Song (5:25)
5. Sunlight (4:55)
6. The Storm Before The Calm (9:24)
7. The Beginning And The End (4:53)
8. The Lost Child (7:02)
9. Internal Landscapes (8:52)

Album Review: Alejandro Melgar – Colaboración con Nación Progresiva